Decisiones de la Mancomunidad

Por Ioseba Monleón - Jueves, 4 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

en fechas recientes la MCP (Mancomunidad de la Comarca de Pamplona) ha aprobado los presupuestos del año 2018 con acuerdos importantes, entre los que queremos destacar la construcción de una planta de tratamiento de residuos. La nueva planta incorpora el tratamiento de la materia orgánica, el tratamiento de la fracción resto y el tratamiento de envases y está presupuestada en 55 millones.

Tratamiento de la fracción resto

La actual Directiva Europea sobre residuos exige no verter residuos sin tratar. La recién aprobada ley de Navarra exige pasar del 60% de residuos vertidos actualmente al 35% como máximo en 2020 y el 25 % en 2027. Para ello, la MCP propone una planta de tratamiento mecánico biológico similar, aunque más moderna, que la que hay en el Culebrete y cuyos resultados son escasos en cuanto a reciclaje efectivo. La MCP pretende cumplir la ley, incidiendo en el tratamiento de la fracción resto, en lugar de incidir en las fracciones fácilmente reciclables y especialmente actuando sobre la materia orgánica (40% de los residuos).

Tratamiento de envases

En el año 1992 se puso en marcha la primera planta de tratamiento de envases en Góngora, a la que iban los envases mezclados. Posteriormente se construyó otra nueva planta más amplia, con el nuevo contenedor amarillo.

Queremos reseñar dos argumentos que podrían hacer innecesario este gasto.

1. Tanto el Plan de Residuos de Navarra como el proyecto de Ley de Residuos plantean la posibilidad de poner en práctica el sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Si se pusiera en marcha dicho sistema y la MCP tuviera una postura proactiva, aumentaría la recuperación de envases sin ningún coste.

2. En la discusión pública del Plan de Residuos de Navarra, se planteó la posibilidad de cerrar una de las plantas existentes.

No se entiende la necesidad de realizar una nueva planta cuando la actual funciona desahogadamente y a un turno y no hay problemas administrativos hasta al menos diez años.

Planta de compostaje para tratamiento de la materia orgánica

El resumen ejecutivo de los informes técnicos previos a la instalación de la planta realizado en septiembre de 2017 indica “el alto grado de incertidumbre sobre el hecho de que se puedan alcanzar las tasas de recogida separada en origen de la materia orgánica”. Actualmente dicha tasa está en un 15,9% con el 5º contenedor desplegado en la totalidad del ámbito, debiendo llegar al 50% en el año 2020. El planteamiento es la construcción de una planta modulable para tratar hasta 35.000 toneladas al año. No entendemos cómo siendo la fracción más importante, se han tomado decisiones tardías y poco claras. Desde junio de 2016 tienen 2 informes sobre la mesa. Por un lado, se ha llevado la materia orgánica del 5º contenedor a biometanizar a HTN, empresa que no composta la materia orgánica y que no entrega los resultados de los análisis de su digestato a su debido tiempo. Es más, lo que la ciudadanía separa en casa, HTN lo mezcla en Caparroso, obteniendo una enmienda agrícola que no puede venderse como fertilizante. Es necesario cumplir los objetivos de separación en origen para hacer las infraestructuras más sencillas. Por eso es prioritario actuar socialmente en lugar de construir grandes y costosas obras.

Propuesta alternativa de tratamiento de los residuos

Vistos los resultados que se están obteniendo, atendiendo a los principios de proximidad, optamos por el compostaje de la materia orgánica (el agro navarro tiene déficit) y el pago por generación y pensando en la disminución del gasto en infraestructuras proponemos las siguiente ideas:

-Actitud proactiva para la instalación de compostadores comunitarios en todos los pueblos y barrios por la buena calidad de la materia orgánica recogida y por el efecto educativo.

-Implantar un nuevo sistema de recogida de residuos domiciliario que coexista con el actual de contenedores. Planteamos la recogida selectiva de residuos puerta a puerta, de forma voluntaria, con el objetivo de que las familias de uno u otro sistema, tengan que pagar en función de la mayor o menor separación de residuos. Es lo que marca la actual Directiva Europea: pago por generación.

La coexistencia de ambos sistemas será más cara pero no tanto como las nuevas infraestructuras que nos quieren instalar y que hipotecarán la viabilidad económica de la Mancomunidad.

-Dificultar el uso del contenedor de resto como la caja fácil, poniendo llave como en el caso del 5º contenedor.

-Compostar la materia orgánica recogida para producir compost A. Hacerlo lo más cerca posible de su producción y hacer convenios con algunos agricultores (modelo austriaco) e instalar pequeñas plantas distribuidas en la comarca.

-Apoyar decididamente la implantación del SDDR, ya que la MCP sabe mejor que nadie sus buenos resultados como lo atestigua la alta participación ciudadana aportando envases a la máquina que se instaló en la calle Ciudadela. Sin coste, aumenta la recuperación de envases.

-Cambiar el sistema tarifario y pagar por la producción real, tal y como marca la ley, igual que pagamos el agua o la electricidad. Podría ser una parte fija y otra variable en función de la cantidad y la calidad de los residuos separados.

Cambio climático y MCP

La actuación más importante para reducir las emisiones de CO2 de la Mancomunidad sería la reducción del vertido de la materia orgánica, ya que suponen en torno al 60% de las emisiones totales. Sería también más creíble la apuesta de la MCP contra el cambio climático si decidieran contratar toda su energía eléctrica de distribuidores que solo venden energía renovable.

El autor es ecologista