Los periodistas encuestados

Por Patxi Pérez - Jueves, 4 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

el pasado año el 45% de los periodistas autónomos ha cobrado menos de 1.000 euros al mes. Según el informe que elabora anualmente la Asociación de la Prensa de Madrid, en el que colaboramos desde todas las asociaciones que pertenecemos a la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, así como la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), el Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC) y las secciones de prensa de UGT y CNT, nuestra profesión no avanza al ritmo que quisiéramos, a pesar de que el crecimiento económico en general ha repuntado en este pasado año 2017.

El futuro de nuestra profesión no se presenta muy halagüeño;la creación y los propios puestos de trabajo siguen siendo precarios;y los sueldos, como ocurre en la mayoría de sectores de nuestra sociedad, no han evolucionado durante años en pro de conseguir una dignidad en la relación trabajo/sueldo.

En cuanto a la situación de la periodista, sea autónoma o contratada, sigue siendo discriminatoria. En estos momentos nos encontramos en que “es un colectivo mayoritario, más de dos tercios, pero cuya presencia disminuye conforme nos acercamos a los puestos directivos de las empresas informativas”, lo que desprende, según el informe, que “en el periodismo español existe un cierto grado de discriminación hacia las mujeres”. Así lo establecen todos los indicadores: “es superior el número de paradas, son menos quienes trabajan con contrato y más las que lo hacen como autónomas;es mayor el porcentaje de mujeres que reciben sueldos más bajos”, etcétera. Sin embargo, en el ámbito de la comunicación empresarial e institucional se invierten las tornas, siendo mayoría las que ocupan puestos de responsabilidad (52%), frente al 48%, hombres.

Siempre según las fuentes mencionadas al inicio del artículo, el desempleo en la profesión periodística ha descendido, por cuarto año consecutivo, en un 9,5%, pero esos 7.137 periodistas en paro suponen un 57% más de desempleados que antes de la crisis (2008), el 64% correspondería a las mujeres y el 36% a los hombres.

Si hablamos de los periodistas autónomos el estudio resalta que “ya son una cuarta parte del total que trabajan en periodismo y comunicación”, según lo señala Luis Palacio, director del informe. “Los periodistas autónomos están más presentes en medios nativos digitales, revistas de papel y desarrollos digitales que en los medios convencionales, y los contratados están más asentados en televisión, diarios en papel y radios”.

Parece ser, conforme a los datos recabados en el informe, que ser autónomo es, cada vez más, una situación forzada por el mercado y menos una elección individual. Las diferencias entre ambos profesionales también aparecen en cuanto a las condiciones laborales, siendo algo mejores en el caso de los periodistas dedicados a la comunicación empresarial e institucional. Lo mismo sucede con respecto a la retribución, que empeora para los periodistas, y mejora para los comunicadores. A modo de ejemplo, “el porcentaje de periodistas autónomos que cobra menos de 1.000 euros mensuales aumentó en casi diez puntos porcentuales en el último año, y ya supera el 45%. Sin embargo, el porcentaje de comunicadores se redujo hasta el 33%”.

Para finalizar, los periodistas han valorado como principal problema de la profesión, el paro y la precariedad, en un 46%, la mala retribución un 16%, la falta de independencia casi un 15% y la falta de rigor y neutralidad casi un 14%. “Esto conlleva a que la credibilidad de los profesionales y de los medios de comunicación esté en duda y que la confianza de los ciudadanos sobre la información sea de un aprobado”. El 75% de los encuestados considera que la sociedad tiene una imagen negativa sobre los periodistas y medios en general, por sus vínculos políticos y económicos.

Ahora debemos, si cabe, insistir más en la profesionalidad del periodista, en la especialización que es una herramienta muy importante, y en abrir nuevas iniciativas para la creación de puestos de trabajo en empresas e instituciones. Tenemos que participar en el sector de la educación que debe abrir nuevas salidas a los periodistas para impartir asignaturas como lengua, literatura u otras nuevas como conocimiento de los medios de comunicación, talleres digitales… Estas actuaciones de nuestra profesión ofrecerían mayor confianza a la sociedad, atajarían el sensacionalismo y contribuirían a la erradicación de la información espectáculo, exigiendo el rigor y la calidad de la información.

El autor es presidente de la Asociación de Periodistas de Navarra