Editorial de diario de noticias

Por un tráfico más seguro

La DGT anuncia nuevas medidas para combatir la siniestralidad en las carreteras, que el año pasado se cobró 1.200 víctimas. En Navarra pasaron de 26 a 28, con un descenso histórico a 18 en vías interurbanas

Viernes, 5 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

Más de 300.000 conductores se saltan las reglas, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Son solo el 1% de los que transitan por las carreteras del Estado, pero representan un número considerable de vehículos amenazantes, peligrosos para los demás y para sus propios ocupantes. Es uno de los datos extrapolados por la DGT en su balance anual, una estadística que por segundo ejercicio consecutivo contempla un aumento de la siniestralidad vial, que alcanzó las 1.200 víctimas mortales, 39 más en vías interurbanas que en 2016. Ante ese goteo sangrante y muy difícil de aminorar (aumento del parque de vehículos, mal estado de conservación de algunas carreteras...) parece obligada la propuesta de nuevas medidas que puedan salvar vidas. En este sentido, además de las sanciones económicas, la DGT planea la puesta en marcha de un nuevo examen para obtener el permiso de conducir, la retirada del carnet a quienes reincidan en el consumo de alcohol y de drogas, la utilización de drones para controlar la velocidad y las distracciones al volante (uso del móvil) y la aplicación de incentivos para la renovación del parque de vehículos. Las fórmulas en estudio apuntan a los conductores, a su preparación y comportamiento cuando se ponen al volante, pero igual de importante es la inversión en la mejora y mantenimiento de la red viaria por parte de las administraciones públicas. En este sentido, el Gobierno foral invirtió el pasado año 8 millones de euros (hasta alcanzar un total de 39 millones) más en la mejora de firmas, cantidad que el propio vicepresidente, Manu Ayerdi, reconoció como insuficiente ante el Parlamento. Según los cálculos del departamento, la renovación de las carreteras tras una década de abandono requeriría de una inversión cercana a los 150 millones de euros. Mientras llega, los datos de siniestralidad en la Comunidad Foral presentan un perfil más optimista que en el Estado. El año 2017 dejó 28 víctimas mortales en accidentes de tráfico (dos más que en 2016), pero con el hecho singular de que 18 perecieron en vías interurbanas (excluye los accidentes en vías urbanas, caminos agrarios, etcétera), lo que supone un mínimo histórico. No hay que perder de vista el dato de que en 2014 fueron 44 las personas que perdieron la vida en Navarra en accidentes. Más allá de la estadística, las medidas de prevención (tanto por parte de la DGT como de las administraciones) y la precaución de los conductores son la piedra angular para combatir la siniestralidad en las carreteras.

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