Salto al futuro

PAREJAS | Martija consolida su figura en primera y junto a Altuna ganan a Irribarria y a Merino, al que le pesó la dureza del encuentro

Jokin Victoria de Lecea - Sábado, 6 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

Jokin Altuna realiza un saque ayer en el Beotibar de Tolosa.

Jokin Altuna realiza un saque ayer en el Beotibar de Tolosa. (Foto: Javi Colmenero)

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Jokin Altuna realiza un saque ayer en el Beotibar de Tolosa.

Altuna III-Martija 22

Irribarria-Merino II 19

Duración: 79 minutos de juego.

Saques: 2 de Altuna III y 1 de Irribarria.

Faltas de saque: Ninguna.

Pelotazos: 617 pelotazos en juego.

Tantos en juego: 7 de Altuna III, 1 de Martija y 6 de Irribarria.

Errores: 8 de Altuna III, 4 de Martija, 7 de Irribarria y 5 de Merino II.

Marcador: 0-3, 1-3, 1-4, 2-6, 4-6, 4-8, 8-8, 8-9, 10-9, 10-10, 12-10, 12-13, 19-13, 19-15, 20-15, 20-16, 21-16, 21-19 y 22-19.

Botilleros: No hubo botilleros al ser las dos parejas de la misma empresa, Aspe.

Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de la liguilla de cuartos de final del Campeonato de Parejas de Primera de la LEP.M disputado en el frontón Beotibar de Tolosa. Buena entrada.

pamplona- El Parejas es el campeonato más duro. Cada partido, una batalla. Los veteranos sufren la dureza de este camino de obstáculos y los noveles además de ello deben convivir con la siempre costosa adaptación a los nuevos ritmos. Es ley de vida. Ayer, Julen Martija dio un paso importante en este proceso. Un salto en el tiempo. Mirada al futuro y golpe en la mesa. El zaguero de Etxeberri fue el mejor del partido disputado ayer en Tolosa y junto a Jokin Altuna vencieron por 22-19 a Iker Irribarria y David Merino. Fue un choque lleno de dureza con más de 600 pelotazos y en el que la mayor fortaleza de los colorados sirvió para finiquitar un partido que arrancó tremendamente igualado hasta que el poderío de Martija dibujó las primeras ventajas serias, para iniciar un camino a la victoria peleado hasta el último momento por la resistencia de los azules, que quedan muy tocados después de esta derrota.

La explosión de Martija llegó en el momento clave. Cuando el partido había superado claramente su ecuador, las piernas pedían clemencia y las manos advertían el bombardeo constante al que eran sometidas. El partido del de Etxeberri fue de menos a más. Comenzó con pequeñas dudas, supo sufrir y en el momento decisivo su figura creció para acabar como el mejor. Antes de esa irrupción, los primeros pelotazos no fueron benévolos con él. Merino empezó el choque dominando e Irribarria acompañó a la perfección gracias a su enorme facilidad para abrir huecos con el sotamano. En esta situación, Altuna se vio obligado a trabajar a destajo. Falló a la hora de buscar el arriesgado remate, pero lo hizo demasiado forzado, con el deber de echar una mano a su compañero y tratar de sobrevivir a la primera embestida rival.

El marcador reflejó el 4-8 y los azules dejaron mejores sensaciones en el inicio, pero les faltó terminar el tanto con frecuencia para poner pies en polvorosa. Irribarria pegó con violencia una y otra vez y su sotamano fue un castigo constante para sus adversarios, pero no encontró la comunión con el remate. Desperdició demasiadas oportunidades y los colorados revivieron. La fuerza azul empezó a disminuir, Merino pagó la dureza del choque y al mismo tiempo que el riojano redujo su mando, Martija comenzó a crecer. Fue una ascensión sin techo. De menos a más. De dominado a dominador. El partido se jugó al ritmo del de Etxeberri y Altuna recogió los frutos de sacrificio anterior.

Los remates del amezketarra cada vez eran más cercanos y los pelotazos de Martija más alejados del frontis. Del 12-13 se pasó al 19-13. Los colorados disfrutaron, era su momento y lo sabían. Directos a la victoria y a mantener el liderato del Parejas. Las semifinales cada vez más cerca. La cara opuesta fue Merino. Al guardaespaldas de Villar de la Torre se le hizo largo el encuentro. Sus fuerzas menguaron a cada pelotazo y quedaron perdidas en una plaza en la que Martija se hizo enorme. Merino incluso tuvo que acudir a vestuarios en el tanto 16, aunque finalmente todo quedó en un susto y pudo continuar en el partido.

Irribarria y Merino se vaciaron para recortar la diferencia, pero el dominio de los colorados fue demasiado para ellos y finalmente su remontada murió en el cartón número 19.