la carta del día

Por una Ley de Policías con un respaldo unánime

Por Juantxo Zabalza Erviti - Sábado, 6 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

El pasado día 21 de diciembre de 2017 todos los policías forales tuvimos oportunidad de participar en un referéndum en el que se decidieron asuntos de gran importancia relacionados con el modelo policial y las condiciones laborales de nuestro colectivo. Un referéndum celebrado en una atmósfera enrarecida por la actitud y los mensajes de algunos sindicatos, los cuales se mostraron contrarios a su celebración e hicieron llamadas a la no participación, buscando apropiarse de las intenciones de todo aquel que, por las razones que fuere, decidiera no ir a votar. Todo parecía valer para desacreditar un acuerdo que enpetit comitécalificaban de “muy positivo”, pero al que, decían, no podían sumarse por no haber participado en su consecución, a pesar de las reiteradas invitaciones del Gobierno, los grupos parlamentarios o este sindicato. A pesar de todo, el resultado de la consulta fue claro y contundente: con una participación cercana al 60% del electorado convocado, un 81,5% de los votantes se mostró favorable, el 2,88% se abstuvieron y el 15,42% votaron en contra.

En APF no podemos ocultar nuestra satisfacción por este posicionamiento de las urnas. Y no tanto porque haya sido respaldada nuestra posición favorable al acuerdo, sino porque, ahora sí, conocemos lo que quiere la gran mayoría de los policías forales con respecto a asuntos como, por ejemplo, el modelo policial, la jornada horaria anual, la compensación por superación de pruebas físicas, las condiciones laborales para las unidades con horario flexible, la segunda actividad y la edad de jubilación. Una voluntad que, por otra parte, coincide con lo expresado por el Gobierno de Navarra y la unanimidad de los grupos parlamentarios, en el sentido de que la Ley Foral 15/2015 de Policías de Navarra es una ley que supone un retroceso en las aspiraciones de la Policía Foral de convertirse en la policía integral y de referencia que Navarra necesita. Por otra parte, no podemos obviar aquí la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que resuelve el recurso de inconstitucionalidad interpuesto contra la Ley Foral 15/15 de Policías de Navarra, y que da la razón a este sindicato en sus planteamientos sobre el modelo policial, esto es, el Gobierno de Navarra, en cuestión de policías locales, tiene competencia sobre la coordinación de las mismas, pero las funciones de las policías locales están sujetas a las Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y no puede el Gobierno de Navarra extralimitarse en la asignación de competencias.

Por todo ello, en APF consideramos que es el momento de superar de una vez por todas esta situación de conflicto en la que vive la Policía Foral desde hace una década -no olvidemos que la Ley 8/2007 fue aprobada entre protestas de todos los sindicatos-, y que nos tiene agotados a todos los actores implicados en esta película, incluyendo, por supuesto, a la misma opinión pública. El resultado del referéndum es clarificador en tanto en cuanto nos muestra las intenciones de la mayoría sindical y de una abrumadora mayoría social, y nos sitúa en un excelente punto de partida para elaborar esa nueva de Ley de Policías que traiga estabilidad a nuestro colectivo. Para este fin consideramos imprescindible la adopción de un espíritu constructivo de trabajo que nos aleje de planteamientos y objetivos personales o partidistas. Tenemos que pensar tan solo en el futuro de la Policía Foral como institución, y de los policías forales como instrumentos de esa institución. Desde nuestro sindicato siempre hemos hecho llamadas al entendimiento y a la participación de grupos parlamentarios, Gobierno y sindicatos para salir del atolladero en el que nos encontramos, y ahora no va ser menos. La seguridad pública es una materia lo suficientemente delicada como para no ser utilizada como arma arrojadiza ni en la lid política, ni en la sindical y, más pronto que tarde, confiamos en que el Parlamento, con el apoyo de todas las fuerzas sindicales de Policía Foral, apruebe una nueva Ley de Policías de Navarra que subsane los errores de la Ley 15/2015 y que suspenda la aplicación de las denominadas medidas de optimización, toda vez que éstas se quedan sin fundamento organizativo tras la aprobación del acuerdo. Para esta tarea legislativa, aparte del respaldo ya declarado de grupos como Geroa Bai, Izquierda/Ezquerra, Podemos o Bildu, desearíamos también que se sumaran UPN, PSN o PP, de manera que toda la sociedad navarra pudiera desayunarse próximamente con un titular a cinco columnas en el que se leyera que la Ley de Policías ha gozado del respaldo unánime del Parlamento de Navarra y de los sindicatos de nuestro colectivo. Este es nuestro único deseo para este 2018 que comenzamos.

El autor es presidente de la Agrupación Profesional de Policía Foral (APF)