La llegada fue a lo grande

Melchor, Gaspar y Baltasar repartieron 150 kilos de caramelos y 1.000 piruletas

Sábado, 6 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:15h

Los Reyes Magos llegaron ayer a Altsasu entre una lluvia de caramelos.

Los Reyes Magos llegaron ayer a Altsasu entre una lluvia de caramelos. (Foto: N.M.)

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Los Reyes Magos llegaron ayer a Altsasu entre una lluvia de caramelos.

altsasu- Guiados por los cencerreros, la llegada de Melchor, Gaspar y Baltasar llenó ayer de magia las calles de Altsasu. Tratándose de monarcas de lejanas tierras, lo hicieron a lo grande, con una comitiva con siete carrozas cargadas de regalos y caramelos, 150 kilos en total. Y es que tanto los Reyes como su séquito no paraban de lanzarlos para alborozo de niños y niñas, algunos casi profesionales a la vista de las bolsas que llevaban. De que hubiera para todos se encargaron los zurroneros, que entregaron en mano a los más pequeños piruletas y chupa-chups, 1.000 y 500 respectivamente.

La Cabalgata realizó cuatro paradas. La primera fue en la plaza Zumalakarregi, donde estaba el castillo de Herodes, que quiso engañar a los Reyes Magos para que le dijeran dónde estaba el Mesías. La siguiente fue en la plaza, donde estaba el portal. Tras adorar al niño, ya de vuelta, en Zubeztia les apareció un ángel, que les avisó de las verdaderas intenciones del malvado Herodes, por lo que los de Oriente cambiaron el recorrido.

De que no falte ilusión y color en esta noche mágica se encarga la comisión Pro-Cabalgata y Día del Paje, que ayer movilizó en torno a 160 personas. Pero están bajo mínimos, obligándoles a desdoblarse y sacar tiempo de donde no tienen. “Como no haya relevo generacional, esto se acaba”, señalaba ayer Manolo Cilla, presidente de esta asociación. - N.M.