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A la contra

Caerse al agua

Por Jorge Nagore - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

La incultura tiene una cosa hermosa, profundamente hermosa: los descubrimientos. Es lo bueno y bonito -aunque en ocasiones, como es el caso, encierre parte de injusticia para con alguien- de desconocer montones de asuntos acerca de miles de temas, que un mediodía te enteras, por ejemplo, de que ha existido alguien llamado José Antonio Joxan Ar-tze, que acaba de morir, que era poeta, escritor, músico y txalapartari, que tenía 78 años y que, entre otros muchos artefactos creados, fue quien escribió la letra de la canción Txoria, Txori, llevada a la cúspide de la belleza por Mikel Laboa. En mi ignorancia, pensaba que la había escrito el propio Laboa, una laguna muy típica, la de creer que cantante y autor son una misma cosa. Tendría que haber sabido mucho más de un tema así. No por cercano, que también, sino por eterno. Porque tanto la letra como la melodía como el conjunto suman una obra de arte excepcional, unos minutos de música que, como solo logran las obras maestras, te sacan del planeta durante unos instantes y cuando vuelves eres diferente, quisiera creer que mejor pero no lo sé, pero seguro que sí algo diferente. No hay nada que me exima de no haberme enterado antes, lo asumo, aunque imagino que de haber sabido euskera y entendido la letra de un modo natural me hubiese interesado seguro por el origen de la canción, que dicen que fue que Laboa leyó hace 50 años el poema impreso en las servilletas del bar Aurrera de San Sebastián regentando por la familia de la actriz Bárbara Goenaga, se llevó una a casa, la musicó y hasta hoy. Y habría conocido antes a Artze y quizá le hubiese leído o escuchado y de él saltado a otros y a otras y así de piedra en piedra ir subiendo por el río de la cultura o como queramos denominar a todo esto. Supongo que, aunque tarde, aún estoy a tiempo de dar bastantes saltos, aunque caerse de pronto al agua sea casi lo mejor.

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