Un punto de encuentro cultural

La inauguración de la sala Errizar en lo que fue iglesia culmina la reurbanización del Pueblo Viejo de Sarriguren

Mikel Bernués Unai Beroiz - Sábado, 13 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

Foto de familia con cargos políticos y vecinos presentes ayer en la cita.

Foto de familia con cargos políticos y vecinos presentes ayer en la cita.

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Foto de familia con cargos políticos y vecinos presentes ayer en la cita.Uxue Barkos y Alfonso Etxeberria descubren la placa de la nueva sala Errizar.

sarriguren- Pintura, escultura, la música en directo de un trío de cuerdas, proyección de audiovisuales y una celebración civil. La antigua iglesia de Santa Engracia que corona el Pueblo Viejo de Sarriguren, desde ya sala Errizar, albergó ayer en su inauguración un buena cantidad de las actividades para las que ha sido concebida. Una cita que culmina -a la espera del uso que se le otorgue en un futuro al resto de edificios consolidados del Pueblo Viejo- un lento proceso de recuperación del Sarriguren primigenio, ese que vivió de espaldas a la ecociudad desde que se extinguió el concejo en 2004 hasta la reactivación del plan de reurbanización por parte de Nasuvinsa en octubre de 2015.

“Que un pueblo cuyas casas hace apenas dos años se caían literalmente vaya a convertirse ahora en el epicentro cultural del Valle de Egüés es ya de por sí un triunfo del urbanismo”, subrayó la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos (Geroa Bai), en la reapertura de la nueva dotación, que sumada a su recuperado entorno constituye “uno de los ejemplos del urbanismo social y sostenible que el Ejecutivo foral está impulsando a través de la sociedad pública Nasuvinsa”. Tras un acto que contó con todos los ingredientes protocolarios propios de una gran cita, Santa Engracia, pequeño templo del siglo XII desacralizado en su día y en estado de ruina durante las últimas décadas, se convierte así en “un espacio que simboliza la manera de darse la mano presente, pasado y futuro de la mejor de las formas”, dijo Barkos para cerrar su intervención.

nuevo equipamiento“Sin duda, es un día de buena alegría para el Valle de Egüés”, declaró por su parte el alcalde del municipio Alfonso Etxeberria. “A partir de estos momentos disponemos de un nuevo equipamiento público para disfrute de toda la ciudadanía. Sus usos serán variados: se utilizará como sala de conferencias, exposiciones, sala para actos públicos, actos institucionales, así como para celebración por parte de los corporativos de las bodas civiles”, añadió.

La inauguración sirvió también para hacer memoria y recordar “a todas las personas que vivieron en este pueblo durante tantos y tantos años, y que han contribuido a mantener durante tanto tiempo la savia de este lugar, la historia, las costumbres, las vivencias, el corazón latente de este Pueblo Viejo de Sarriguren”, explicó Exteberria. Un vídeo con testimonios de algunos de sus moradores, presentes en la sala Errizar. Por ejemplo, las hermanas Mari Cruz y Gloria Mina, que pasaron su infancia en aquel Sarriguren tan distinto al actual y no quisieron perderse el nacimiento de este nuevo Pueblo Viejo. “El acto me ha parecido precioso, una cosa muy fina. Y la verdad es que la iglesia ha quedado muy bonita”, comentó Mari Cruz. “Yo no esperaba encontrar lo que he encontrado porque en aquellos años era completamente distinto. Está todo organizado de maravilla... una gozada”, añadió su hermana, feliz de la vida.

‘del valle para el valle’Para comenzar su andadura, la sala Errizar acoge la exposición Del Valle para el Valle, muestra que se realizará en tres fases y que aglutina obras de distintos artistas del municipio. En esta primera tanda, y hasta el 4 de febrero (de lunes a domingo, de 10.30 a 13.30 horas y de 18.00 a 20.00 horas), con Xabier Morrás, Elena Bezunartea, Celia Eslava, Ricardo Laspidea, Mintxo Ilundain y Rafael Huerta. “Espero que disfrutemos de este espacio y del resto del Pueblo Viejo, que desde hoy vuelve a latir con fuerza en el corazón de Sarriguren”, deseó el alcalde del Valle.