ESPAÑA 32-15 REPÚBLICA CHECA

Plácido estreno

GRUPO D |Los ‘Hispanos’ inician la competición arrollando a la débil selección checa. Gurbindo aportó dos goles a la cómoda victoria

Javier Villanueva - Domingo, 14 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

Raúl Entrerrios, entrando sin apenas oposición en el partido de ayer.

Raúl Entrerrios, entrando sin apenas oposición en el partido de ayer. (EFE)

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Raúl Entrerrios, entrando sin apenas oposición en el partido de ayer.

España 32

República Checa 15

ESPAÑA Pérez de Vargas;Balaguer (3), Gurbindo (2), Raúl Entrerríos (5), Cañellas (3), Rivera (5, 4p) y Aginagalde (2) -equipo inicial-, Corrales (ps), Solé (5), Alex Dujshebaev (2, 1p), Sarmiento, Morros, Dani Dujshebaev (1), Ángel Fernández (2), Guardiola y Figueras (2).

REPÚBLICA CHECA Mrkva;Cip (1), Stehlik (1), Horak (1), Landa, Petrovsky y Hrstka (1) -equipo inicial-, Galia (ps), Becvar, Kotrc, Kasparek (5), Zdrahala (3, 2p), Svitak, Mubenzem (1), Kasal (1) y Zeman (1).

Marcador cada cinco minutos 2-0, 4-2, 7-4, 10-5, 12-7 y 16-9 (Descanso) 19-11, 20-12, 25-12, 28-12, 31-14 y 32-15.

Árbitros Santos y Fonseca (POR). Excluyeron por dos minutos a Morros (2), Stehlik, Petrovsky, Horak y Becvar.

Estadio Varazdin Arena. 3.500 espectadores.

Varazdin (Croacia)- La selección española, con el navarro Eduardo Gurbindo en sus filas, inició su andadura en el Europeo de Croacia con una plácida goleada ante la República Checa, en un encuentro en el que la incertidumbre duró lo que España tardó en coger ritmo en ataque.

Sabedor de que la clave para superar a la rocosa defensa checa pasaba por mover constantemente de lado a lado a los fornidos jugadores centroeuropeos, el conjunto español se recreó en un sinfín de cruces y desdoblamientos en ataque. Un perfecto trabajo táctico que al principio se vio lastrado por la falta de velocidad del equipo español, y que impidió el despegue inicial del conjunto español, ya que en defensa los Hispanos no tuvieron ningún problema en contener la ofensiva checa, empeñada sin éxito en buscar al pivote Leos Petrovsky.

Fallos y más fallos que facilitaron la labor de la selección española, que superado el ecuador del primer tiempo tan sólo había encajado cuatro tantos (7-4) en el marcador.

Pero pese a su notable superioridad sobre la pista, a España le faltaba dar todavía el golpe definitivo en el marcador, un hecho que no ocurrió hasta los 11 minutos, cuando aprovechó dos exclusiones consecutivas del equipo checo para comenzar a marcar distancias (9-5).

Una ventaja que fue creciendo más y más a medida que el equipo español fue subiendo la velocidad de su juego, gracias a la entrada a la pista del central Sarmiento. Bajo la dirección del jugador del Saint Raphael, el equipo siguió insistiendo en sus múltiples cruces y cambios de posición, ejecutadas a una velocidad, que acabó por desenmascarar las carencias del equipo checo.

Al descanso se llegó con un contundente 16-9 y en el segundo tiempo se fueron incrementando las ventajas hasta el abultado 32-15 final.