Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Sala de lo Penal del Tribunal Supremo

Confirman 5 años de cárcel por abusos a 2 menores en Pamplona a las que conoció en Facebook

El Supremo desestima el recurso del acusado, que ha ingresado en prisión, al dar por probado que quedó con las chicas, de 13 años, y se aprovechó de su ebriedad

Enrique Conde - Martes, 16 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

Una mujer observa la página de Facebook.

Una mujer observa la página de Facebook. (EFE)

Galería Noticia

  • Una mujer observa la página de Facebook.

pamplona- La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (TS) ha desestimado el recurso de un condenado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra a cinco años de cárcel por abusar sexualmente en Pamplona de dos menores de 13 años a las que había conocido en Facebook. El acusado ingresó en prisión la semana pasada. Al condenado, vecino de Berriozar, de 22 años, Cristian Antonio J.V., se le impusieron a cinco años de cárcel en abril de 2017. La sentencia también le puso una orden de alejamiento de 300 metros y durante 5 años, el mismo tiempo de libertad vigilada y 30.000 euros de indemnización. Al acusado se le condena a cuatro años por abuso sexual con penetración sobre una menor con la que chateaba en la red social de amistades y a otro año por tocamientos a su prima, de la misma edad. Tras usar el gancho de Internet, el acusado quedó en persona y cometió los hechos.

Si bien el acusado había acudido hasta el Supremo para tratar de que se le rebajara su condena o de resultar absuelto, el Alto Tribunal ha desestimado el recurso de casación que presentó su letrado. El Supremo considera que la Sección Primera de la Audiencia contó con “prueba de cargo bastante” para condenarle y que la versión ofrecida por las dos menores “la corrobora otros medios probatorios, como las periciales incorporadas a otros, y las testificales de las declaraciones familiares”.

en abril de 2015 De esta forma se dan por probados los mismos hechos que ya recogió la sentencia de la Audiencia navarra, que decía que el procesado inició en abril de 2015 un contacto con una compatriota, menor de 13 años y de Pamplona. Ya en mayo, a las 23.00 horas, esta y su prima se encontraban en casa cuidando a la hermana menor de la primera, ya que sus padres no estaban en casa. Entonces la chica contactó a través del Messenger con el acusado, le dijo que estaba aburrida y le propuso salir. Así quedaron cerca de un instituto de la capital hacia la una de la mañana y a la cita acudieron las dos menores y el acusado, sin que hasta entonces se conocieran. Las chicas le dijeron al acusado que tenían casi 15 años (él declaró que le dijeron que iban a cumplir 18) y acudieron a un supermercado a comprar alcohol, en concreto una botella de whisky y otra de una bebida energizante. Los tres bebieron alcohol y dado que ellas no estaban acostumbradas a hacerlo, “empezaron a marearse”. Hora y media después, el acusado las acompañó a su domicilio mientras las besaba. Al llegar a la cama, las menores se tumbaron y ninguna recuerda nada más de lo que pasó hasta que llegaron sus padres, pero la sentencia entiende acreditado que el procesado se aprovechó de la inconsciencia de las chicas para cometer los abusos.

Los progenitores aparecieron en casa sobre las 4.20 horas, con el procesado ya fuera del domicilio, y se encontraron a las chicas tumbadas encima de la cama, semidesnudas, con restos de vómito y gritando que la habían violado. Las dos dieron positivo en alcohol, una de 2 gramos por litro en sangre y la otra de 0,6. La menor que sufrió el abuso más grave sufre un trastorno de estrés postraumático del que tuvo que ser tratada en un centro especializado. En ambas apareció ADN del acusado. El tribunal consideró que no hay ningún motivo espurio para cuestionar la credibilidad de las menores, cuyo relato viene a ser corroborado por otras pruebas como las médicas, que describen la existencia de lesiones, y en las declaraciones de los testigos (padres y policías) que relataron cómo se encontraban las menores cuando fueron halladas en las camas. La Sala recuerda que en este caso “nos encontramos ante un supuesto de ausencia de consentimiento inicial de las menores, al carecer de voluntad para prestarlo, aprovechándose el acusado del estado de embriaguez que presentaban para realizar los actos atentatorios contra la libertad sexual”.

Herramientas de Contenido