Solana reivindica la "autonomía de gestión" de las Escuelas Infantiles públicas

EFE - Martes, 16 de Enero de 2018 - Actualizado a las 17:52h

Comisión de Educación Comparecencia para que la consejera María Solana manifieste su opinión sobre la sentencia del TSJN por la que se desestima el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Pamplona contra la sentencia por el cambio al modelo de euskera

Comisión de Educación Comparecencia para que la consejera María Solana manifieste su opinión sobre la sentencia del TSJN por la que se desestima el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Pamplona contra la sentencia por el cambio al modelo de euskera de varias escuelas infantiles de Pamplona. (Iban Aguinaga)

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Comisión de Educación Comparecencia para que la consejera María Solana manifieste su opinión sobre la sentencia del TSJN por la que se desestima el recurso interpuesto por el Ayuntamiento de Pamplona contra la sentencia por el cambio al modelo de euskera

Pamplona. La consejera de Educación del Gobierno de Navarra, María Solana, ha manifestado que su departamento, ante el cambio a euskera de varias escuelas infantiles de Pamplona que ha anulado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, procedió "como siempre con en el resto de casos" y ha asegurado que "Educación cumplió con su parte de competencia".

En comisión parlamentaria a petición de UPN, Solana ha indicado, sobre la decisión del Ayuntamiento de Pamplona, que "este departamento no tuvo nada que ver con esa toma de decisión". "No es un proceso en el que participamos de ninguna manera", ha señalado.

Ha explicado que en el caso de las escuelas afectadas "solamente la escuela Fuerte del Príncipe fue creada de acuerdo" a decreto foral y "si la escuela hubiera cambiado de denominación, que no lo ha hecho", o si hubieses ampliado unidades, "que no lo ha hecho", "hubiese sido necesaria la modificación del convenio".

"En las otras escuelas no hay convenio para su creación por lo que no están sujetas al decreto foral, sin que deba comunicarse al departamento el cambio de denominación", ha indicado.

María Solana ha señalado así que desde el departamento "se procedió como siempre y como se hace en todos los casos con el resto de escuelas infantiles". "El Ayuntamiento y el departamento han seguido el procedimiento establecido en el decreto foral 28/2007, que establece la autonomía pedagógica y de gestión de los centros, autonomía que se concreta en un proyecto educativo y en un proyecto de gestión y que excluye cualquier intervención del departamento de Educación que no sea la del servicio de Inspección, como con cualquier otro centro", ha señalado.

María Solana ha afirmado además que una resolución de 2016 del Gobierno de Navarra, por la que se regula el proceso de admisión de niños en el primer ciclo de Educación Infantil en centros sostenidos con fondos públicos, señala que "desde el departamento de Educación se considera deseable que las entidades titulares de centros del primer ciclo de Educación Infantil atiendan la demanda de enseñanza en euskera para este ciclo, al igual que hace el departamento de Educación en los demás niveles de enseñanza, con el fin de amparar el derecho de la ciudadanía navarra reconocido en la ley foral del euskera a conocer y usar esta lengua".

Además, María Solana ha afirmado que, "en supuestos como el que nos ocupa, no consta autorización previa alguna a ninguna entidad local con anterioridad a dictarse la sentencia que se está tratando, habiéndose seguido con todas ellas el trámite de conformidad del departamento de Educación, tal y como se ha efectuado con las de titularidad del Ayuntamiento de Pamplona".

El parlamentario de UPN Alberto Catalán ha señalado que el cambio de modelo fue "una tropelía por intereses partidistas, un atropello inexplicable por el Ayuntamiento de Pamplona" y "se hizo con premeditación y alevosía". "Las consecuencias son 287 familias afectadas, decenas de las cuales tuvieron que dejar los centros públicos", ha criticado.

Catalán ha señalado que "podrán decir lo que quieran, pero lo que es evidente es que tendrán que acatar las sentencias, les gusten más o menos, y tendrán que cejar en su empeño de defender lo indefendible".