Los auditores de la UE ven deficiencias en la gestión del BCE

El Tribunal de Cuentas advierte ineficiencia y falta de información sobre las crisis bancarias

Miércoles, 17 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:11h

bruselas- El Tribunal de Cuentas de la UE publicó ayer un informe en el que señala que existen “deficiencias” en la gestión de crisis bancarias por parte del Banco Central Europeo (BCE) y critica que la institución no le ha proporcionado toda la información que necesitaba.

“El marco operativo para la gestión de crisis tiene algunas deficiencias, y hay signos de una implementación ineficiente”, dicen los auditores, que han analizado el proceso que utiliza el BCE para identificar si alguno de los aproximadamente 120 bancos europeos que supervisa tiene problemas y es necesario intervenir.

El Tribunal de Cuentas señala, sin embargo, que la institución con sede en Fráncfort no les ha proporcionado toda la información que necesitaban para hacer su trabajo, de modo que solo han podido sacar conclusiones generales sobre los procesos, pero no evaluar si son eficientes en la práctica. Los auditores tampoco han analizado la actuación del BCE en la resolución del Banco Popular en junio de 2016, que se dio cuando la auditoría estaba cerrándose.

El Tribunal de Cuentas apunta en concreto a que las orientaciones que tiene el personal del BCE para evaluar cuándo es necesario intervenir de forma temprana “no están lo suficientemente desarrolladas” y “no definen unos criterios o indicadores objetivos para determinar si un banco ha entrado en situación de crisis”. También las guías para decidir si un banco es inviable o va camino de serlo tienen “carencias en cuanto al alcance y los detalles”, añaden.

problemas de comunicaciónSubraya además que existen problemas de comunicación entre el BCE y la Junta Única de Resolución -el organismo encargado de decidir qué hacer con un banco si el BCE determina que está en quiebra o próximo a ella- que pueden “retrasar o restringir el intercambio de información entre ellas”.

Sin embargo, señaló que en su conjunto el sistema europeo de supervisión y resolución bancaria “está mucho mejor preparado que en 2008”, cuando empezó la crisis financiera, y que “ahora está diseñado para evitar la inacción e intervenir antes y con más herramientas”. - Efe