Arte para vestir el viaje de la vida y la muerte

La pamplonesa Nerea Juániz realiza obras de arte con recuerdos, también las cenizas, de personas que se han ido;una manera de normalizar el viaje de la muerte

Marivi Salvo | Unai Beroiz - Jueves, 18 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:13h

Nerea Juániz Ojer posa en su estudio de Ripagaina con algunas de sus obras y los elementos de la naturaleza con las que las construye.

Nerea Juániz Ojer posa en su estudio de Ripagaina con algunas de sus obras y los elementos de la naturaleza con las que las construye. (UNAI BEROIZ)

Galería Noticia

Nerea Juániz Ojer posa en su estudio de Ripagaina con algunas de sus obras y los elementos de la naturaleza con las que las construye.

Pamplona- Una obra de arte, un cuadro tipo collage que lleve la esencia del que se ha ido y que perpetúe su recuerdo. Como esa huella que ni la marea consigue llevarse. Puede contener la esfera de su característico reloj, el que se compró con su primer sueldo, o un trozo de tela de aquel vestido que le hacía bellísima en vida. Y hasta puede integrar una parte de las cenizas, que dibujen, por ejemplo, un camino o las olas del mar en el horizonte... Nerea Juániz Ojer se ha propuesto convertir el momento de la muerte en un viaje artístico, una nueva iniciativa que pueda ayudar a reconfortarse con la pérdida de un ser querido.

Así acaba de nacer Arenea Natural Art, el proyecto de esta pamplonesa de 44 años a la que la vena artística le brota debajo de la bata blanca de enfermera, la profesión que desempeña en la residencia de ancianos El Vergel. Porque a Nerea Juániz el tema de la muerte siempre le ha rondado por la cabeza, pero la muerte no como final sino como otra fase del viaje de la vida. “Se trata de trabajar la parte positiva, el recuerdo, porque lo que tenemos hasta ahora ¡es tan tétrico...!”, explica y añade que “no nos han enseñado que la muerte es parte de la vida”.

Nerea Juániz vio cerca los ojos de la muerte en 2009 cuando murió su hermano con 31 años en la montaña. “Cuando alguien se muere te deja un vacío tremendo”, recuerda, aunque “en mi caso, además, a raíz de mi trabajo en la residencia El Vergel, estoy en contacto cercano con la muerte”, añade, al atender a personas de avanzada edad. Tenía la motivación y si a eso, además, se le unía su afición por la artesanía y su exquisita creatividad “de toda la vida”, el binomio parecía predestinado a unirse. Así, en junio de 2017, su idea fue seleccionada para el programa Pamplona Emprende, del CEIN, y el pasado otoño ha participado en el curso de formación de ideas de talento para emprendedores. Arenea. Recuerdos de vida es el resultado: “Porque un hecho que nos cambia la vida es la muerte, y lo que quedan ahora son urnas y nichos”, dice. “Te llevas las cenizas a casa y poco más”.

parte del viaje Para vivir este momento de una forma “más positiva” Arenea propone recuerdos personalizados y exclusivos, realizados con elementos naturales como la piedra, la madera o el cristal. Diseñados artesanalmente para despedir a un ser querido. “Una forma diferente de celebrar el ciclo de la vida”, explica esta artista. “La idea es que me hablen de la persona y me faciliten algún elemento que le pudieran identificar”. Las gafas, su pluma, un retal de la tela del vestido... Y hasta es posible introducir una pequeña parte de las cenizas, como un cachito del alma del protagonista. Todo ello de una manera elegante, exquisita: “Se puede hacer un agujero en la piedra y meter algo de las cenizas, o dentro de un corazón de madera”, detalla Nerea Juániz, quien precisa que “no soy competencia de nadie;en el mundo de los recuerdos funerarios está todo súper inventado”. ¿Cómo contactar con ella? A través de su página web www.arenea.net, o del teléfono 646 00 29 01.

Y junto a elementos personales, Juániz introduce también la palabra en sus obras, a través de frases de recuerdo. Somos instantessentencia uno de sus cuadros presidido por un reloj;Estoy cerca de ti, para siempre, Algún día nos volveremos a encontrar, No es un adiós, es un hasta pronto, Buen viaje... Para pensarlas.

Frases como éstas recorren sus cuadros, que se cuentan a decenas en su casa-estudio de Ripagaina, donde conviven con los elementos que utiliza para crearlos. Guijarros, cristales a los que el mar les quitado las aristas y también el brillo, ramas, troncos y piedras de mar, elementos de los que hace acopio en vacaciones, de la mano de sus hijos. “Siempre acudo a la naturaleza para nutrirme, y siempre, no sé por qué, al mar....”. Y así, las ideas que cualquiera puede tener cuando recoge conchas en la orilla, Nerea Juániz las materializa y las convierte en arte. Con piedrecitas hace pájaros, soles y lunas, horizontes y hojas de árboles, y con ramitas, cañas de pescar, nudos y corazones.

Y el resultado gusta tanto que en el pasado mercado de arte Ame &Art, celebrado en la calle Tejería a comienzos de enero y donde Nerea puso un puesto de venta, arrasó de éxito. “Los cuadros de tipo general, aquellas que hago continuamente, los vendo a unos 36 euros”, siempre en formato cuadrado, en un cuadro vitrina de 23x23. En el caso de un encargo personalizado, el precio ya cambia, porque cada obra es exclusiva y única. Y junto a la muerte, también la vida, porque Juániz puede crear obras para nacimientos, aniversarios, cumpleaños, y fechas especiales... todo ello bajo encargo. El ciclo de la vida hecho arte.