El Casco Viejo de Tudela, a debate 30 meses después

la asociación de vecinos volvió a convocar a los grupos políticos para evaluar el cumplimiento de las promesas electorales

Un reportaje de Nieves Arigita - Domingo, 21 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:11h

Juan Luis Chueca, Irene Royo, Félix Zapatero, Eneko Larrarte, Daniel López, Silvia Cepas, Ignacio Martínez, Patrizia Lorente y Fermín Pérez-Nievas.

Juan Luis Chueca, Irene Royo, Félix Zapatero, Eneko Larrarte, Daniel López, Silvia Cepas, Ignacio Martínez, Patrizia Lorente y Fermín Pérez-Nievas. (Nieves Argita)

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Juan Luis Chueca, Irene Royo, Félix Zapatero, Eneko Larrarte, Daniel López, Silvia Cepas, Ignacio Martínez, Patrizia Lorente y Fermín Pérez-Nievas.

“Vivimos en un lugar único y envidiable, de todos depende que sea aún mejor” “Quien os prometa cambiar el Casco de forma rápida os está engañando” “Hay que hacer intervenciones que marquen hitos y tengan continuidad” “El problema de convivencia que se ha vendido con los cuartos no existe” “Hay que derribar edificios para oxigenar el barrio y mejorar la limpieza” “El Casco Viejo está en la UCI y lo que se ha hecho en estos 2 años es insuficiente” “Hace falta un pacto de todos los grupos para hacer todos los proyectos” “Hay que dar un margen de confianza al equipo de gobierno”

“Vivimos en un lugar único y envidiable, y de todos nosotros depende que el Casco Viejo sea mejor”. El tono positivo de este mensaje del presidente de la Asociación del Vecinos del Casco Antiguo de Tudela, como cierre de la mesa redonda celebrada el viernes para analizar el estado del barrio y las acciones llevadas a cabo por el nuevo equipo de gobierno, ilustra de alguna manera la sintonía con la que, a expensas de las obligadas discrepancias entre los grupos políticos representados (IE, PSN, Tudela Puede, UPN, PP y CUP), se desarrolló el acto.

Casi 30 meses después de una primera mesa en la que el debate tuvo lugar en un exaltado ambiente preelectoral, los vecinos y vecinas del Casco Viejo de Tudela volvieron a sentarse frente a frente con los entonces candidatos para valorar, con un mayor grado de serenidad y concreción, el nivel de cumplimiento de las promesas vertidas en torno a una zona en la que vive entre el 8 y el 10% de la población de Tudela.

dos horas“El modelo de Urbanismo ha variado y en estos meses, hemos tomado conciencia y nos fijamos más en la ciudad construida y en nuestro patrimonio”, consideró el alcalde Eneko Larrarte echando la vista a 2015. Esta nueva percepción, alentada por los dos grupos que sostienen el tripartito (representados en la mesa por la socialista Silvia Cepas y por Daniel López, edil de Urbanismo de Tudela Puede) no eximió a los nuevos gestores de las críticas de la asociación de vecinos, que puso sobre la mesa los asuntos relacionados con el barrio que no se han cumplido o que “están proceso”.

En este estado, citaron como destacados la revitalización de la zona, el mantenimiento del patrimonio (en referencia a edificios como San Nicolás o la iglesia de Santa María), la regeneración social del barrio, la participación ciudadana o la mejora de la convivencia.

Casi dos horas de debate dieron para valoraciones tibias como las de Félix Zapatero (UPN), que consideró que “se han hecho cosas pero se podían hacer más”, y para visiones mucho más pesimistas, como la de Patrizia Lorente (CUP), que abrió su turno diagnosticando que el Casco Viejo está en “en estado muy grave, está en la UCI”, dijo. El PP, representado por Irene Royo, llevó al terreno más político su análisis atribuyéndose toda la “voluntad política” en este tema, a pesar de que las quejas en el turno de preguntas del público pusieron de manifiesto el auténtico problema del Casco Antiguo: el abandono, durante legislaturas, de esta zona en favor del desarrollo urbanístico de la periferia.

continuidadSobre el modelo de actuación en la zona, que al margen de los asuntos más concretos fue la clave del debate, el equipo de gobierno defendió una sostenida acción de intervenciones que, como explicó el alcalde, “aunque sean poco grandes y vistosas, son las que dignifican el Casco Viejo”, en referencia al arreglo de pavimento, el Mercado de Abastos, la red de saneamiento o las gestiones para el acceso a la banda ancha, entre otros. López matizó esta visión apostando también por “intervenciones que marquen hitos y luego tengan continuidad”, en referencia a la consecución del proyecto de Coscolín, en el que todos vieron un ejemplo para explorar futuras sendas de trabajo.

En cuanto a propuestas, CUP se refirió a la creación de una Oficina de gestión integral del Casco Viejo, UPN incidió en la limpieza y en la necesidad de derribar edificios para “oxigenar” la zona, y PP por la compra de solares y edificios, entre otras. El equipo de Larrarte reiteró su estrategia de seguir planificando, arreglando problemas urgentes que afectan a los residentes y seguir buscando y atando financiación.

últimas cifras

3.300

vecinos. Se estima que residían en el Casco Viejo de Tudela en 2015. Son datos ofrecidos en la primera mesa redonda sobre el tema antes de las elecciones. Este censo, elaborado por Miguel Carasusán (de ORVE) no se ha renovado ni estaba actualizado desde 1997.

1.293

viviendas. Había en el Casco Viejo de Tudela en 1997 (el dato actual no se conoce con exactitud). El 69% de ellas, estaba entonces habitado. También se desconoce cuáles son los datos actuales en este sentido.

la clave

fermín pérez-nievas “No existe un estudio actual sobre la población y el estado del barrio. los últimos datos son de 1997”

El moderador del debate alertó de esta cuestión antes de dar comienzo al acto. El periodista consideró que “es imposible realizar cualquier intervención sin saber antes a qué nos enfrentamos”.