Ética y política

José Antonio Cruz Martínez (Militante de Podemos Iruñea) - Lunes, 22 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

Para cualquier persona que participe en la vida diaria de un partido como Podemos, la suspensión cautelar de militancia de Laura Pérez Ruano por parte de la Comisión de Garantías de Navarra no ha sido ninguna sorpresa. Era una cosa que se venía venir. Se necesitaba una respuesta contundente y lanzar el mensaje de que en Podemos no se aceptan comportamientos que van en contra de unas normas y de unos principios éticos fundamentales que son nuestro ADN. La sucesión de episodios protagonizados por Laura Pérez Ruano a lo largo de este tiempo no solo han supuesto un deterioro de la imagen pública de Podemos, sino una merma en la confianza de una parte de la sociedad que nos dio su apoyo para llegar a las instituciones. No se puede permitir que cualquier persona que dice representar a la ciudadanía en el Parlamento de Navarra con el nombre de Podemos incumpla el código ético y que sus actuaciones se guíen más por intereses personales que por las decisiones tomadas en los órganos del partido elegidos democráticamente por la Asamblea Ciudadana de Navarra. Por esa razón, por simple y pura coherencia con los principios políticos y éticos que dice defender, debería asumir sus responsabilidades y las consecuencias de sus actos.

Laura Pérez Ruano ha sido una compañera muy importante para Podemos Nafarroa desde su inicio, pero a partir de las primarias de la pasada primavera, que perdió, ha estado continuamente realizando provocaciones para hacer valer un poder que ya no tenía, entorpeciendo el proyecto político que promueve Podemos y tratando de desgastar el trabajo de cientos de compañeros. Es hora de poner las cosas en su sitio.