Pamplona, 'gastrocity' de moda

Desde la Semana del Pincho hasta la Noche del Vino, los eventos grastronómicos convierten la ciudad, cada vez más, en un atractivo turístico.

Un reportaje de Laura Garde. Fotografía Iban Aguinaga - Lunes, 22 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:10h

Semifinales de la Semana del Pincho, en la edición del año pasado.

Semifinales de la Semana del Pincho, en la edición del año pasado. (Iban Aguinaga)

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Semifinales de la Semana del Pincho, en la edición del año pasado.

“Turismo es sinónimo de riqueza. En otras comunidades autónomas nos llevan años de ventaja y ahora nos toca a nosotros”. Así define Iñaki Andradas, cocinero y responsable del restaurante Baserriberri, el camino que le queda a Navarra por recorrer en el ámbito del turismo gastronómico, que ahora se encuentra en sus máximos históricos.

Navarra es rica en productos locales y, por ello, asociaciones como la de Hostelería y Turismo, el Consejo Regulador Denominación de Origen (DO) Navarra o Reyno Gourmet organizan más de una decena de eventos gastronómicos al año con el objetivo de ponerlos en valor y, a su vez, de dinamizar la comunidad y dar a conocer una parte importante de su cultura.

De hecho, el turismo grastronómico se ha convertido en los últimos años en una actividad emergente y ha posicionado a Navarra -y en concreto a Pamplona-, como líder indiscutible en este segmento. Estos colectivos, pese a no dedicar su actividad exclusivamente al turismo, trabajan para fomentarlo.

“Nos gusta nuestra tierra y queremos mostrarla y venderla con todas sus facetas. Estas actividades hacen que en épocas bajas la gente salga a la calle y nos convierten en un atractivo para el turismo gastronómico”, sentencia David Palacios, presidente de la DO Navarra.

La amplitud de eventos gastronómicos agrada a cocineros como Iñaki. La gastronomía es parte identitaria de Navarra y, para él, la forma de concienciar sobre ello es celebrando estas jornadas: “Nos relacionan con el buen comer. Valoran nuestra calidad y tenemos que aprovecharlo”.

Tanto para los chefs más veteranos como para los nuevos, supone exigencia y motivación: “Esto te pone las pilas y te obliga a hacerlo lo mejor posible”, declara Iñaki. La Semana del Pincho es para él la más importante, seguida de la de la Cazuela, que en sus comienzos “no tenía ni la mitad de seguidores. Los eventos gastronómicos van cada vez a más, y tiene que ser así. Una de las cosas que nos diferencia de otros lugares es que siempre festejamos en torno a una mesa”, concluye el cocinero.

Sin embargo, Jesús Íñigo, responsable del Ábaco, que ha abierto sus puertas en la Cuesta de Labrit, cree necesario reducir el número de acontecimientos para potenciar los “pocos” que haya: “Sería mejor que hubiese tres o cuatro al año, pero que tuviesen mucha fuerza”. Dejando clara su postura a favor de este tipo de convocatorias y sin posicionarse en contra de las que ahora hay, asegura que con su propuesta el público aumentaría en número incluso más de lo que ya lo está haciendo: “Es cierto que esto supone un aumento del turismo gastronómico. Cuando es nuevo, quien disfruta de estas cosas sale a la calle. Pero cuando saturas, por así decirlo, corres el riesgo de que termine aburriendo”.

Además, reivindica una mayor implicación de las instituciones: “Esto también les daría un impulso, sería un gran apoyo”, manifestó. Con 16 años viajó a Estados Unidos para aprender sobre cocina americana y las corrientes que habían llegado hasta allí. Asimismo, pasó por Inglaterra, Chile y Argentina. En 2008 abrió el Bar-Restaurante Ábaco en el interior del Museo de Arte Contemporáneo de Huarte. Allí, mezclando cocina moderna y tradición, fue vencedor cuatro veces de la Semana del Pincho.

novedad y tradición Sin lugar a dudas, los eventos por los que la Asociación de Hostelería y Turismo siguen apostando a ciegas son la Semana del Pincho y la de la Cazuelica. La razón, su contraposición de la novedad frente a la tradición: “La Semana del Pincho siempre es novedosa. Los establecimientos participantes tienen que crear algo nuevo, no puede existir ya en la barra. Por esto gusta tanto. Por otro lado, en la Semana de la Cazuelica parten de la base de una cocina tradicional”, recalca Piluka Unzu, miembro del colectivo.

Además, este año centran su energía en la Semana del Pincho (del 2 al 11 de marzo), que celebrará su 20 aniversario el 21 de febrero con una cena benéfica en la que se podrán degustar diez de los ganadores hasta ahora.

Entre las tradicionales semanas del Pimiento del Piquillo y Tinto, del Espárrago, de la Croqueta o el Mes de la Tortilla y Coca-Cola, surgen otros atractivos como La Noche del Vino o La Calle en Rosa.