fútbol sala un pueblo de deportistas

Irurtzun, en lo más alto

primera | asier llamas, dani saldise y roberto martil han vivido el xota desde niños y ahora son ellos los que llevan su nombre y el de un pequeño pueblo por la elite del fútbol sala

Beatriz Equísoain Iraizoz / Unai Beroiz - Miércoles, 24 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:09h

Asier Llamas (izquierda), Dani Saldise y Roberto Martil, en una escultura de las Dos Hermanas colocada en una rotonda a la entrada del pueblo.

Asier Llamas (izquierda), Dani Saldise y Roberto Martil, en una escultura de las Dos Hermanas colocada en una rotonda a la entrada del pueblo. (Unai Beroiz)

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Asier Llamas (izquierda), Dani Saldise y Roberto Martil, en una escultura de las Dos Hermanas colocada en una rotonda a la entrada del pueblo.
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“Hace diez años era yo el que iba en autobús a Pamplona con mi bocadillo para ver al Xota” - “Hay que ir poco a poco. El camino es muy largo y, hasta llegar arriba y asentarse, tienen que pasar años”- “Es muy difícil que tres del pueblo hayamos llegado a lo más alto. Tiene mucho mérito” -“Ahora hay más obligación por subir jugadores, pero a Imanol siempre le ha gustado apostar por la cantera” - “En el pueblo nos han visto crecer. El vínculo entre el Xota e Irurtzun es muy fuerte” - “El fútbol sala te tiene que apasionar, se te tiene que dar bien y, sobre todo, hay que trabajar mucho para llegar”

irurtzun- Cuando sólo contaba con 4 o 5 años, Roberto Martil se subió a un autobús con su familia, unos cuantos aficionados más de Irurtzun, y viajó con toda su ilusión hasta Palencia para presenciar uno de los partidos trascendentales del Xota a lo largo de su historia. Si ganaba al Leganés, el equipo de sus amores conseguía el ascenso. Si perdía, se quedaba en Plata una temporada más. No pudo celebrar la victoria. “Me acuerdo que la vuelta en casa en autobús parecía un funeral. Nadie decía ni una palabra”, cuenta.

Éste es uno de los primeros recuerdos del Xota que Roberto Martil, más conocido en el club y en su pueblo como Palote, guarda en su memoria. Ahora, ese niño que antes animaba a los verdes en la grada es uno de los capitanes del equipo y una de sus referencias.

Roberto Martil es de Irurtzun. Esta localidad de la Sakana, de algo más de 2.000 habitantes, es cuna del Xota y, a día de hoy, puede presumir de tener a tres de sus vecinos jugando a pleno rendimiento en la elite del fútbol sala: Palote, Dani Saldise y Asier Llamas. Los tres forman parte de la columna vertebral del conjunto que dirige otro irurtzundarra, Imanol Arregui, y los tres atraviesan un momento dulce con un Osasuna Magna -su actual denominación- anclado en el cuarto puesto de la Liga.

un sentimiento muy temprano“Es muy difícil que tres del pueblo hayamos llegado a la Primera División. Prácticamente no se ve en ningún lugar y tiene mucho mérito. Creo que es para estar muy agradecidos al club y a los entrenadores que hemos tenido”. El 8 del Xota es consciente de que buena parte de ese éxito, de que tres vecinos jueguen en el equipo de casa, está en el trabajo que, desde edades muy tempranas, se lleva a cabo en Irurtzun con el fútbol sala. “Hay un montón de niños en la cantera y algunas categorías incluso se llegan a doblar”, explica.

No es el único que resalta este aspecto. “Cuando eres pequeño, en el pueblo puedes elegir entre la pelota, el fútbol sala y alguna cosa más, como el kárate. La mayoría de los niños se decantan por el fútbol sala, más aún siendo el Xota de aquí”, explica Asier Llamas.

El fervor por el equipo o, como lo denomina Dani Saldise “el sentimiento verde”, se gesta desde muy temprano en esta localidad de la Sakana. Saldise, de 22 años e internacional incluso con la selección española absoluta, recuerda que “de pequeños, siempre estábamos con un balón en los pies. Con 7 años me acuerdo de estar jugando en la calle con los de 12, 13 o 14 y así nos pasábamos todo el verano. En el invierno aprovechábamos el recreo en el colegio. Al final, algo que te gusta lo conviertes en tu profesión. Te tiene que apasionar, se te tiene que dar bien y, sobre todo, hay que trabajar mucho”, asegura.

Roberto Martil, Dani Saldise y Asier Llamas se han impregnado de este sentimiento verde desde muy pequeños. Los tres se vistieron la camiseta del Xota por primera vez con 5 o 6 años y han acabado luciéndola por los pabellones de la elite nacional. Asier, que incluso pasó por las categorías inferiores de Osasuna, lo ha hecho de cancerbero, si bien no siempre fue así. Sus comienzos fueron como jugador de campo y, aprovechando un año la vacante de portero cuando contaba con 9 años, acabó por enfundarse su elástica. Ahora es uno de los guardametas más en forma de la Liga Nacional de Fútbol Sala, su calidad es incuestionable y es habitual verle, jornada tras jornada, protagonizando una de las mejores paradas. “Hace diez años era yo el que se montaba con el bocadillo en el autobús, en uno de los que va de Irurtzun a Pamplona todos los viernes, para ver al Xota”, rememora el cancerbero, de 24 años, sobrino además de otro exjugador reconocido del equipo, Luis Gómez.

apuesta por la canteraAl igual que ha ocurrido en otros deportes, la crisis también ha azotado al fútbol sala. La escasez de dinero para invertir en grandes fichajes ha propiciado que muchos clubes opten por tirar más de la cantera. Una filosofía que, no obstante, lleva aplicando el conjunto de Irurtzun bastantes años, gracias a una nutrida base, a su cuidado, preparación y, sobre todo, a la apuesta personal de Imanol Arregui. Así lo reconoce y lo agradece Roberto Martil. “En las malas épocas es cuando se nota más la cantera, cuando más jugadores suben. Pero yo le doy mucha importancia a cuando estábamos en la burbuja. Aquí jugaban estrellas como Lukaian, Joel, Pablo o Eseverri. Había muchos internacionales y, sin embargo, en aquella época salimos Rafa (Usín), Osorio y yo. Ahora hay más obligación por subir jugadores, pero a Imanol siempre le ha gustado apostar por la cantera. Es algo que requiere de paciencia y él la tiene”, afirma el ala de 30 años.

Ahora son ellos los que juegan en lo más alto. Las estrellas de un equipo que, año tras año, da un paso más e ilusiona a sus aficionados con nuevos retos. Aun así, es habitual verles por Irurtzun con sus cuadrillas de siempre, saludando a los niños que sueñan con jugar un día en el primer equipo del Xota o comentando con cualquier vecino el partido del día anterior. Como dice Dani Saldise, “el vínculo entre el Xota y el pueblo es muy fuerte. Nos han visto crecer desde pequeños y lo valoran mucho”.

Asier, Dani y Palote son el ejemplo de que se puede jugar en un equipo de elite perteneciendo a un pueblo relativamente pequeño, pero que sabe cuidar mucho el deporte. Eso sí, no es nada fácil y, para convertirse en jugador profesional se necesitan cualidades y algo más. “Hay que ir poco a poco. Este camino es muy largo y hasta llegar arriba y asentarse tienen que pasar años. Es difícil, pero si tienes la cabeza centrada, sabes lo que quieres y es lo que deseas, puedes acabar jugando en el primer equipo”, destaca Asier.

el detalle

un pueblo de deportistas

Futbolistas, pilotos y pelotaris. La cultura del deporte está muy arraigada en Irurtzun. La actividad física se cuida mucho desde la base y, por ello, no es de extrañar que de esta pequeña localidad hayan salido nombres reconocidos: en fútbol, por ejemplo, Txomin Nagore, quien pasó por equipos como Osasuna, Atlético de Madrid o Numancia;también el exrojillo J.J. Pascual. En motociclismo, el expiloto Álex Mariñelarena, quien se quedó a las puertas de disputar un Mundial completo de Moto2. Y, en pelota, desde Jorge Nagore a los más actuales, José Javier Zabaleta y Julen Martija que, aunque oriundos de Etxarren, se forjaron en Irurtzun. - B.E.I.