Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Guardas forestales y naturaleza

Por Julen Rekondo - Miércoles, 24 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:09h

El incidente protagonizado en Bértiz el pasado 6 de enero en el que un cazador furtivo encañonó a una guarda forestal ha puesto en el punto de mira de la opinión pública el trabajo tan extraordinario que realizan en favor del medio ambiente y de la naturaleza los llamados Guardabosques del siglo XXI, como titulaba Txus Iribarren un reportaje publicado el domingo en este diario.

En su reportaje, Txus Iribarren venía a describir, y lo cito textualmente y de forma resumida, el trabajo diario de los guardas forestales, también denominados guardas de medio ambiente, una figura de las que tienen más tradición en el funcionariado público de Navarra: “Cada mañana casi un centenar de empleados públicos arrancan el todoterreno en alguna de las once zonas de Navarra y se dirigen al bosque, río o monte asignado para realizar diferentes labores que van desde el conteo de peces, la observación de un nido de una especie protegida al control de la masa forestal, la recogida de un alimoche herido en la carretera del que ha avisado un ciudadano... Eso sin incluir los sucesos imprevistos como las labores de apoyo en un incendio forestal o las habituales tareas de vigilancia para que se cumpla la normativa de caza y pesca, área que motivó el incidente de Navidad con un cazador furtivo en Bértiz”.

Los éxitos de la conservación, como la protección de las especies amenazadas, la gestión sostenible de los bosques, la protección y cuidado de los espacios naturales y la biodiversidad, los avances en la ordenación del territorio y un sinfín de tareas relacionadas con la naturaleza, no se deben tan solo a la perspicacia de los científicos o el acierto de los legisladores, sino fundamentalmente a que diversos sectores han apostado por la conservación de la naturaleza, que ha hecho que la sociedad vaya aceptando esas premisas.

Somos muchos, pero no los suficientes, quienes dedicamos atención y tiempo a la conservación de la naturaleza: individuos, colectivos, científicos, empleados públicos como los citados guardas forestales, etcétera. Unos como pasión, otros por afición y algunos como profesión. Incluso en ciertos casos las tres formas simultáneamente. Y es que, hablando de los guardas forestales y medioambientales, que en el caso de nuestra comunidad alcanzan casi un centenar de empleados públicos, no creo que haya uno o una que no sean las tres cosas a la vez. Y recuerdo otra vez el reportaje de Txus Iribarren cuando, refiriéndose al guarderío, dice que “vienen a ser los médicos de cabecera de la Naturaleza ya que también tienen repartida Navarra en una docena de demarcaciones de Atención Primaria de fauna y flora”.

Pero, como decía anteriormente, necesitamos que sean más de los que ya hacen conservación de la naturaleza. Así que, para empezar, todos los usuarios de recursos naturales deberían integrarse en las filas conservacionistas: agricultores, ganaderos, forestalistas, hosteleros rurales, propietarios rurales, etcétera. Curiosamente, muchos dicen asumir este principio, aunque no siempre la realidad sea coherente con las palabras. El problema es que cada uno entiende la conservación a su manera y la sitúa a una altura distinta en su escala de valores;cuando queda muy por debajo del lucro inmediato, la disfunción es obvia. Conviene insistir en los argumentos tantas veces invocados: la conservación a largo plazo es imprescindible para mantener su aprovechamiento. La ya vieja idea de la economía sostenible no es otra cosa y puede ser comprendida por muchos más de los que hoy la asumen. La información y la sensibilización siguen siendo los instrumentos más potentes de los que disponemos los conservacionistas de la naturaleza.

En cuanto al estadillo de quiénes pueden conservar, ya lo he comentado anteriormente. Pero, en cuanto a quiénes deben liderarla, los sujetos de la conservación son unos cuantos. Desde los primeros movimientos ecologistas hasta las organizaciones no gubernamentales existentes en la actualidad que desarrollan múltiples actividades en el ámbito de la investigación, educación y concienciación medioambiental.

Pero no se debe olvidar la importante labor que hacen los guardas forestales, entre las que cabe citar, velar por la conservación de la naturaleza y el aprovechamiento sostenible de sus recursos, además de ofrecer un servicio a la sociedad en todo lo relacionado con el medio ambiente. Concretamente, y en referencia a los trabajos realizados en demarcación de Ultzama-Arakil, comentaba Unai Yoldi Hualde en otro reportaje publicado en este diario, las tareas habituales son la gestión silvícola (explotación forestal), recogida de fauna herida y muerta, atender urgencias ambientales (vertidos, caza furtiva, incendios, etcétera), seguimiento de fauna y flora y control de especies exóticas invasoras y protección de las autóctonas.

Sin embargo, aún quedan pasos por dar hasta que todos los ciudadanos y las ciudadanas nos sintamos responsables de la protección de nuestro entorno, y no se repitan sucesos tan lamentables y reprobables como la protagonizada por un cazador furtivo en Bértiz.

El autor es experto en temas ambientales y Premio Nacional de Medio Ambiente

Herramientas de Contenido