Música

Horizontes de grandeza

Por Javier Escorzo - Jueves, 25 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:09h

CONCIERTO de gussy

Fecha: 20/01/2018. Lugar: Civivox Iturrama. Incidencias: Muy buena entrada para presenciar la puesta de largo de Horizontes, el nuevo disco de Gussy, con su banda, formada por su hermano Jon a la guitarra, Carlos Colina en los teclados, Kike Iturralde en el bajo y Seiki Taguti en la batería, además de otros invitados. Hora y media de concierto.

Érase un hombre a una guitarra pegado. Érase una capacidad de trabajo superlativa. Érase un talento innato y desmedido. Érase un tipo que se hacía llamar, ya lo habrán adivinado, Gussy. Si han pasado cerca de algún escenario en los últimos años, es muy probable que él estuviese encima, cantando sus canciones. Ese es su hábitat natural, al igual que los estudios de grabación. Acaba de publicar su tercer álbum en solitario, pero su trayectoria se remonta mucho más atrás, a los tiempos en los que formó parte de bandas como El Color de La Duda o Barracus. Después se cansó de compartir las decisiones artísticas y comenzó a firmar los discos con su propio nombre. Horizontes, su último trabajo, es una colección de once espléndidas canciones con la que Gussy abre una nueva ventana en ese grandioso edificio que es su música. El pasado sábado llegó el momento de presentar el disco en Pamplona.

A la hora señalada, los instrumentos descansaban sobre el escenario, esperando que saliesen los músicos para darles vida. Aparecieron estos puntuales, con Gussy en último lugar y entre aplausos. Detrás de ellos, un gran mural emulaba el horizonte de la portada del disco. Sin mediar palabra despacharon Hasta quedarnos ciegos;fue la primera canción, pero si estaban nerviosos, no se les notó lo más mínimo, ya que el sonido fue impoluto desde el inicio. El siguiente tema, Duele, lo comenzó Gussy con su guitarra acústica, como acostumbra a hacer cuando ofrece conciertos en solitario. Pero esta noche no estaba solo, sino acompañado por una banda fabulosa que se le unió a partir de la segunda estrofa, arropándolo y recreando de manera fiel y elegante los arreglos del disco. Presentó Se me olvidócomo una de las canciones más bonitas que ha escrito nunca, y no le faltó razón (de hecho fue el primer single de Horizontes y cuenta con un original videoclip). Juan Ignacio, de The Sorry Mountain Boys, puso su banjo al servicio de Asfalto caliente, insuflándole un aroma todavía más americano. Después, la emocionante Aire, que habla de su reciente y segunda paternidad, dio paso a una nueva colaboración: Maialen Gurbindo, más conocida como Chica Sobresalto, exhibió su privilegiada voz en Los nuevos rockeros. El concierto avanzó con la optimista Amanecer respirando, canción que Gussy escribió para la asociación Ananar (en favor de las víctimas del amianto) y Volveremos a intentarlo, en las que la banda sonó precisa y compenetrada.

Llegó entonces el turno de Soledad, en la que Gussy bajó con su guitarra y colocó el micro entre el patio de butacas. Le acompañó magistralmente Gabri Gainza con su violín (a quien solemos ver dando guitarrazos y rugiendo al frente de El Desván), en uno de los momentos más delicados y emotivos de la velada. De nuevo sobre las tablas, Ángel Ocray (voz y palmas) y su compañera Tania (baile), llenaron de duende la bellísima Caminos de espejos, que sonó más hermosa que nunca. Tras estas dos piezas, que fueron las más calmadas de la noche, volvió la banda para construir una armadura eléctrica alrededor de Desde los tejados, esa oda a Pamplona con armónica dylaniana. Estábamos llegando al final, pero todavía quedaba un último invitado, Raúl Elizalde, que hizo viguerías con su guitarra eléctrica en tres canciones (Déjate querer, Las Vegas y Tiempo). En las dos primeras, Gussy aparcó su acústica, bailó y brincó, desatando al enérgico front man que lleva dentro. La despedida llegó con una versión, Free fallin’, del malogrado Tom Petty, con todos los colaboradores sobre el escenario y el público puesto en pie. El rostro de Gussy reflejaba felicidad;sus ojos oteaban horizontes de grandeza.