La charla

La palabra fatídica

Por Álvaro Meoqui - Viernes, 26 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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El domingo volvía de mi partido hacia casa y sin muchas ganas de nada puse la radio del coche. Como cualquier domingo estaban radiando los partidos. Cuando mi equipo pierde lo que menos ganas tengo es de saber nada de fútbol, pero ese día no tuve fuerza ni para cambiar de emisora.

Con la emoción que sólo la radio es capaz de poner en cualquier partido, estaban comentando el de Anoeta. La Real y el Celta estaban jugando un partidazo según ellos, hasta que la palabra fatídica se metió en mi coche. Penalti a favor del Celta. Lo de menos, por ahora, es si fue gol, aunque lo fue. No quería ni oír la palabra penalti. Salía de un partido en el cual había tenido uno en contra, otro a favor y otro en el descuento que podía haber sido, pero no lo fue.

Cuando ya tenía el dedo para poner música y sacar mi cerebro del fútbol, otra vez la palabra fatídica: ¡penalti! Esta vez, en la otra área, aunque parecía que había sido en mi asiento trasero.

Los de la radio locos y yo comiéndome el volante por aquel que pudo ser y no fue. En ese pequeño sanedrín radiofónico empezaron a decir su opinión de si fue penalti o no aquella decisión del colegiado. Lo típico, le ha tocado, tocaba balón, se ha tirado y un montón de frases hechas que nada te aclaran. Para mí, el colmo de los colmos lo dijo un comentarista y se quedó tan ancho. Su respuesta fue que en dos tomas televisivas no le pareció penalti y en otra sí, por lo tanto no fue penalti. El árbitro se equivoca, según él. ¡Tendrá cara ese tío!

Al final, y ya llegando a casa, conseguí poner música e intentar pensar en otra cosa, pero no me fue fácil. Me prometí no decir más la palabra fatídica y saqué una conclusión: si un árbitro o juez de línea ven en el campo una pena máxima que la piten. La primera impresión es la que vale y, además, es la única que tienen.

Si el gol es el rey en un partido, el penalti será el príncipe, aunque en algunos casos se convierte en sapo. Cosas del fútbol.

El autor es técnico deportivo superior