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El dueño de la Mandarra relanza ahora la tortilla

Jorge Goicoechea, propietario del Katuzarra, reabrirá además cafés moreno antes de San Fermín y en Pozoblanco, 18, el café fika

Un reportaje de Marivi Salvo. Fotografía Javier Bergasa/Patxi Cascante - Sábado, 27 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Fachada del Mesón de la Tortilla, en la plaza de Navarrería, que ha comprado Goicoechea.

Fachada del Mesón de la Tortilla, en la plaza de Navarrería, que ha comprado Goicoechea. (JAVIER BERGASA/PATXI CASCANTE)

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  • Fachada del Mesón de la Tortilla, en la plaza de Navarrería, que ha comprado Goicoechea.

“Llevo once años y todo lo que gano lo invierto en mis locales”

Parece que todos los locales que toca los convierte en oro. Jorge Goicoechea, propietario de La Mandarra de la Ramos y el Katuzarra, ambos en la calle San Nicolás, acaba de ponerse manos a la obra para relanzar “a finales de febrero o principios de marzo”, según confirma, el Mesón de la Tortilla de la plaza de Navarrería. El hostelero de Berbinzana no deja de asumir retos. En julio del año pasado cogió las riendas de Cafés Moreno, en la calle Paulino Caballero, en obras desde septiembre. Las dos bajeras se van a convertir en un gran local de 300 m2 para antes de San Fermín, con cafetería y despacho de café y pan gourmet. Y también en el Casco Viejo, esta vez dirigido por su mujer, abrirá en unos días en Pozoblanco, 18, el Café Fika.

Hace unos días, los antiguos dueños bajaban la persiana del popular bar Mesón de la Tortilla, que acaba de comprar Goicoechea con su amigo Alberto Solana: “Vamos a seguir contando con Patxi, que ya conoce la Tortilla, y después va a haber un equipo nuevo de unas 8 o 10 personas”. Goicoechea señala que el establecimiento va a “mantener el nombre”, y quieren “potenciar el servicio de día, el buen vermú, y apostar por la reina, la tortilla de patata”, además de un menú del día, que quieren que sea especial. “No el típico sino otro más alternativo, más informal, con ensaladas y verduras”, explica. En estos momentos, el bar se encuentra en obras, porque “le estamos dando una lavada de cara”. Se calcula que durarán un mes, por lo que espera reabrirlo a finales de febrero.

Para antes de San Fermín quiere tener listo también el reformado local de Cafés Moreno, para el que han añadido la bajera anexa y remodelado todas las infraestructuras, incluso la entreplanta. Las obras comenzaron en septiembre, y van a suponer un establecimiento de 300 m2, dedicado al “buen café”, con despacho de pan gourmet y café, amén de desayunos, pinchos y menú del día. Contará con 15 personas de equipo. Y en Pozoblanco, 18, esta vez bajo la dirección de su mujer, en unos días abre al público Café Fika (recibe el nombre de la tradición sueca del café), así que no para. Preguntado por su éxito, Jorge Goicoechea reconoce que “me encantan los retos, me gusta lo que hago”. ¿Cómo es posible? “Llevo 11 años en esto, más de la mitad de mi piso hipotecado y todo lo que gano lo invierto en mis locales, porque no se trata de hacerse rico”. Porque, según añade, “los bancos nos siguen dando créditos, y las cosas funcionan y los vamos pagando”.

Plan de amabilización

buses eléctricos en el casco

Sugerencia. Preguntado por el Plan de Amabilización, el hostelero reconoce que “retirar la circulación es fantástico” y ello, además, está beneficiando a la hostelería, porque “la gente viene con ganas de poteo”, opina, pero considera que “el pequeño comercio se siente machacado y necesita un pequeño apoyo”. Sugiere, por ejemplo, minibuses eléctricos que llegaran a la plaza del Castillo o del Ayuntamiento, o lo que vio en una localidad francesa: “En campaña de rebajas, el Ayuntamiento no cobra zona azul”. - M. Salvo

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