Jornada continua, sí pero no

Carmen Peragón Martínez - Domingo, 28 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Otra vez se vota la jornada continua en el colegio público de infantil y primaria de mis hijos, otra vez hay más votos a favor que en contra, y otra vez la jornada continua no se implanta. ¿La razón? El departamento de Educación fija que al menos 3/5 del censo del centro debe de votar a favor. En el caso del centro de mis hijos 182 padres no fueron a votar. Y así otro año más que pasa.

No entiendo porqué la desidia de algunos padres para ir a votar condiciona de esta manera el proceso de votación. El departamento de Educación ha dejado en manos de las familias la última palabra para que se instaure la jornada continua o no en un centro escolar, decisión que afecta al proyecto educativo del centro, al proceso de enseñanza- aprendizaje de los alumnos y al horario laboral de los maestros, entre otros asuntos. Al parecer los padres somos los que decidimos sobres estos temas.

En Pamplona no hay en estos momentos oferta suficiente de centros escolares con jornada continua que permita a los padres elegir esta opción. Quizá el departamento de Educación debería pensarlo.

Esta situación enrarece las relaciones personales entre los padres y la de los padres con los maestros. Cada uno tenemos nuestras opiniones para votar una u otra opción y todas son argumentadas. No nos vamos a convencer unos padres a otros. Como dice alguno, “es que está en juego la educación de mis hijos”;“y la del mío también”, contesta otro. Los maestros votan en el claustro de profesores, pero se ven cohibidos a expresar su opinión ante padres o alumnos puesto que esto podría suponer interferencias en el proceso de votación. Pero ellos son los especialistas en educación, ¿no?. La asociación de padres y madres se inhibe de dar cualquier tipo de opinión ni a favor ni en contra. Ni apoya ni no apoya. Y el tiempo sigue pasando y no pasa nada. Mientras tanto, yo asisto a este escenario desilusionada y resignada. Mis hijos se ven obligados a hacer jornadas de mañana y tarde que ningún trabajador querría para él. Y sigue sin pasar nada.