la carta del día

‘Jito Alai’, todos tenemos un bohemio dentro

Por Ricardo Hernández - Martes, 30 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

The New York Times dijo sobre Lola Flores: “No canta ni baila, pero no se la pierdan”. De esta manera definiría el espectáculo Jito Alai(Gitano Alegre), un homenaje al último gitano bohemioen Navarra. En este espectáculo no esperes ver ni flamenco ni gitanos en el escenario, y para mí esta cuestión es clave de Jito Alai.

Uno de los estereotipos más arraigados a lo gitanoes el flamenco, y por una vez aceptaremos este estereotipo como animal de compañía, ya que para mí el flamenco sin el pueblo gitano no existiría, aunque en los últimos tiempos están intentado arrebatar a los gitanos la propiedad intelectual de este arte universal, declarado por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

José Antimasberes Echeverria no cantaba ni bailaba flamenco, y los propios gitanos no lo consideraban como un gitano convencionalcuando le veían bailando por las calles de Pamplona y otras localidades en las fiestas patronales. La vida y obra de José Antimasberes,el castañuelas, o elsiete bailes como popularmente se le conocía, me recuerda mucho (salvando todas las distancias) a la de Billy Elliot: la familia, el pueblo, la sociedad, te empujan y te marcan cómo tienes que ser, cómo tienes que vestir y cómo tienes que bailar. José Antimasberes rompió con los clichés y los estereotipos y quiso ser él mismo, bailar a su manera.

Y fue eso lo que cautivó a Josetxo Goia-Aribe, músico de la tierra y alma máter del espectáculo Jito Alai. De joven Goia-Aribe pasó horas y horas disfrutando del arte de José Antimasberes, y esto ha sido clave, ya que Josetxo conoció en primera persona al castañuelas, por lo cual ha sabido mantener en el espectáculo viva la memoria de José Antimasberes, pero con la impronta Goia-Aribe. En el escenario se convierte en un hombre orquesta a través de su saxo, canta, baila, percusiona y dirige la guitarra de Mixel Ducau y el contrabajo de Josemi Garzón, a la vez que se funde en sendos bailes con Mariana Collado, que figura como la madre tierra que cautiva y enamora con su danza a Carlos Chamorro, que interpreta la vida y obra de José Antimasberes.

Los músicos y bailarines son de primer nivel y se notan las tablas y la calidad que tienen en el escenario. La música del espectáculo tiene aires gitanos, pero de música gitana de centro y este de Europa, que acompañan muy bien Mixel Ducau con su guitarra con aire de jazz manuche y Josemi Garzón con su contrabajo con aires a flamenco jazz. Mariana Collado interpretando a la madre tierra aporta frescura y dulzura al espectáculo y tiene una gran complicidad en el escenario con Carlos Chamorro, que interpreta magníficamente la vida y obra de José Antimasberes, desde la danza contemporánea más que del flamenco.

La dirección artística y producción, muy importantes en estos espectáculos, han sido a cargo de Cristina Álvarez y Pilar Chozas respectivamente. Destacar también el atrezzo, iluminación y escenografía.

Un espectáculo recomendable para todos aquellos que tienen un bohemio dentro y no lo saben.

El autor es coordinador en Federación de Asociaciones Gitanas de Navarra Gaz Kaló