Carnaval: al borde de un ataque de nervios

Las fiestas “de buena vecindad” empezaron con la visita a Ituren y su barrio de Aurtitz, y la reunión de 88 joaldunak mayores y txikis, uno de los grupos más numerosos de las últimas décadas. Algún “regadío” molesto no pasó a mayores y hoy se marcha a Zubieta.

Un reportaje de Lander Santamaría. Fotografía Juan Mari Ondikol - Martes, 30 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El mítico hartza (oso) despertó de su anual hibernación para participar con el grupo de joaldunak de Ituren, Aurtitz y Zubieta. Y hoy, los xubitarrak recibirán a sus vecinos.

Los joaldunak, en la plaza de Zubieta antes de partir hacia Ituren. (JUAN MARI ONDIKOL)

Galería Noticia

El mítico hartza (oso) despertó de su anual hibernación para participar con el grupo de joaldunak de Ituren, Aurtitz y Zubieta. Y hoy, los xubitarrak recibirán a sus vecinos.El grupo unido de ‘joaldunak’ cruzando el puente de Lasaga, llegando a Ituren.Personajes insospechados por las calles ante cientos de visitantes en un día magnífico.Cartagineses, romanos, etruscos o vaya a saberse qué clase de soldadesca en acción.Los txikis de Ituren que el día de mañana sustituirán a sus mayores, cumplieron a lo grande.Joaldunak de Zubieta (en lugar de espaldero, visten camisa blanca) evolucionan en la plaza de Ituren.No faltaron las críticas, pero tampoco el humor, en una fiesta en la que se vuelca todo el pueblo.En Ituren, tratan bien a los animales. La reivindicación es justa y la forma, inaceptable.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

Para leer esta información completa acceda al kiosko digital de DIARIO DE NOTICIAS en PRESST.