Denuncian un despido en La Atalaya por críticas a la empresa

Las deficiencias que la plantilla explicó hace un año en el Parlamento no se han solventado

Miércoles, 31 de Enero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

tudela- Pese a que en los cinco años que lleva trabajando en el centro La Atalaya de Tudela nunca había recibido una queja o sanción ni verbal ni escrita, el cirbonero Sergio Martínez García fue despedido el martes de la pasada semana tras finalizar su turno de noche, por “un bajo rendimiento continuado de manera voluntaria”. Esta medida, comunicada al empleado directamente por la dirección del centro de atención a la discapacidad que gestiona la contrata Domus VI (Sarquavitae), ha provocado una respuesta inmediata de gran parte de la plantilla, que ayer se concentró a las puertas de La Atalaya para denunciar lo que consideran “una caza de brujas”, como la calificó el miembro del sindicato ELA, Carmelo Ochoa. En la misma línea, el delegado de la formación en el comité Iván Palacios se refirió a “una maniobra más de la empresa que gestiona el centro, para acallar voces críticas con la gestión que están llevando a cabo”.

Así, se mostraron prácticamente seguros de que las manifestaciones en este sentido realizadas por Sergio Martínez en un grupo de WhatsAppformado por varios trabajadores del centro hayan sido el motivo real del fulminante despido. “Parece que Sergio decía cosas que a la empresa no le gustaban”, denunciaron los empleados en un comunicado en el que pusieron de manifiesto “la vulnerabilidad de la clase trabajadora” y “las falsedades” de una carta de despido que el afectado consideró “ofensiva y humillante”, sobre todo teniendo en cuenta que jamás había recibido ninguna queja desde la dirección e, incluso, “siempre me han ofrecido más jornada laboral para sustituir a otros compañeros y este diciembre -recordó- lo trabajé casi entero, cuando mi jornada es del 50%;siempre he estado disponible, nunca he dicho que no”, afirmó Martínez.

antecedentesEste despido y la movilización de los trabajadores, que se concentraron ayer durante una hora, saca de nuevo a la luz las deficientes condiciones de una plantilla formada por casi un centenar de personas, cuyo comité (ELA, Solidari, UGT y CCOO) compareció en octubre de 2016 en el Parlamento para denunciar ante la comisión de Derechos Sociales la “precariedad” de su día a día y la mala comunicación entre el Gobierno de Navarra y la gestora del centro que, según sostienen, “no transmite la realidad”.

Esta dotación atiende a usuarios con un perfil muy sensible y en el que se siguen registrando, afirman, problemas reiterados de seguridad (por agresiones), incorrecciones en el pago de las nóminas y sangrantes deficiencias en instalaciones y medios, entre otros aspectos. El comité ya ha solicitado una reunión con Inés Francés, de la Agencia Navarra de la Dependencia, para hacerle partícipe del despido y del resto de las irregularidades que denuncian. - Nieves Arigita