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“Hasta luego”, TAV

el parlamento deja sólo al psn en una moción sobre la alta velocidad, que los socialistas prometieron para 2015

Un reportaje de A. Irisarri. Fotografía Javier Bergasa - Viernes, 2 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El debate sobre el tren de altas prestaciones va a terminar por volver locos a todos los parlamentarios. Son ya tantas las ocasiones en las que el tema ha salido al parqué del hemiciclo que los grupos ya no saben muy bien a qué lado de la valla de las obras tienen que ponerse. Se vio claro en el pleno de ayer.

El PSN, que prometía en 2011 que el TAV iba a llegar a Navarra en 2015, se quedó solo en la defensa de una moción que pedía retomar el mismo convenio de colaboración que quiere firmar Geroa Bai, que sin embargo ayer votó en contra. UPN, que está loco por los picos y las excavadoras y que ha hecho del tren su principal baza electoral, se abstuvo porque, claro, no puede permitir que ninguna otra sigla le robe ni una gota de protagonismo en esta obra. Obra que el PP apoyará, siempre y cuando se diga claramente que llegará por el empeño del Gobierno de España. Precisamente, la razón por la que EH Bildu, Podemos e I-E, contrarios a un modelo “ruinoso y corrupto”, votaron en contra. Es una dinámica de locura de la que sólo se puede salir al estilo Ana Beltrán, que como colofón a un discurso para la hemeroteca se despidió con un rajoyesco “hala, hasta luego”.

A decir verdad, la locura se limitó a la postura de los votos. Porque en el debate los argumentos fueron los mismos que los partidos han mantenido hasta ahora, si acaso con una salvedad: que la oposición se partió y anduvo a la gresca

Lo dejó claro Ana Beltrán, que llamó “impertinentes” a los del PSN y de paso demostró que los cargos públicos del PP siguen a su presidente (y eso que de andar sabe un rato M. Rajoy) hasta en los lapsus y las idas de lengua. Porque igual fue una ida de lengua que Beltrán celebrase tan campante que son ellos, y sólo ellos, “los artífices de que el Gobierno de España haya conseguido denunciar el Convenio con Navarra”. Y semejante privilegio que deja a la Comunidad Foral sin margen para la decisión en una obra milmillonaria no se puede compartir con nadie. Como tampoco se comparte desde UPN ningún mérito. Carlos García Adanero ya se lo dejó claro a los socialistas: “Será gracias a que UPN condicionó los Presupuesos en el Congreso que la alta velocidad llegue a Navarra”. Y no por vuestras mociones, le faltó decir.

Viendo el panorama, el cuatripartito dejó que la pelea siguiese en la oposición. Rafa Eraso, de Geroa Bai, hizo un repaso de todas las promesas regionalistas y socialistas con respecto al tren, y recordó cómo “una burda excusa” por parte de Fomento ha impedido a Navarra participar en el convenio. Adolfo Araiz (EH Bildu) defendió que el TAV “no es un modelo que necesita Navarra”, que precisa mejorar lo que ya tiene y hacer de la infraestructura un modelo social y sostenible. Breve, “por eso de la alta velocidad”, fue la intervención de Rubén Velasco (Podemos). Lamentó que el Gobierno “se haya desvivido” por firmar un convenio con Fomento y sintonizó con EH Bildu en la petición de un tren “para todos”. Marisa de Simón, de I-E, habló directramente de que el TAV es sinónimo de “ruina, despilfarro y corrupción”.

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