CaixaBank impulsa su negocio y logra un beneficio de 1.684 millones, el mayor de su historia

El margen de intereses crece un 14,2% y disminuyen las dotaciones y la mora, que se queda ya en un 6%
La entidad capta 10.600 millones en recursos de clientes y revierte la salida de dinero vivida en octubre
Gual destaca el acierto que supuso el cambio de sede a Valencia para calmar a los depositantes

Juan Ángel Monreal - Sábado, 3 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Gonzalo Gortazar y Jordi Gual, durante la presentación de resultados ayer en Valencia.

Gonzalo Gortazar y Jordi Gual, durante la presentación de resultados ayer en Valencia.

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Gonzalo Gortazar y Jordi Gual, durante la presentación de resultados ayer en Valencia.

Valencia- Aquellos días de octubre, la agitación del referéndum y de una posible declaración de independencia en Catalunya, no han torcido el rumbo de CaixaBank, que cerró 2017 con un beneficio de 1.684 millones, el más elevado de su historia. Lo anunció ayer en Valencia, hasta donde trasladó su sede, el presidente de la entidad, Jordi Gual. Acompañado del consejero delegado, Gonzalo Gortazar, Gual destacó el comportamiento del negocio principal del banco, que ganó un 44,1% más en España (1.508 millones) y abrillantó su cuenta final con los 176 millones que aportó el banco portugués BPI, integrado desde febrero del año pasado.

La mejoría no tiene que ver, además, con resultados extraordinarios o venta de participaciones, sino con una mejoría del 14,2% en el margen de intereses y crecimientos también importantes en las comisiones y en los ingresos por seguros. Todo ello, y a pesar de un sensible incremento en los gastos de administración y amortizaciones, permitió elevar un 5,1% el margen bruto, hasta los 8.222 millones de euros. Con un fuerte descenso en las dotaciones, el resultado antes de impuestos se dispara hasta los 2.098 millones de euros, un 36,4% más. La factura por el impuesto de sociedades será asimismo de apenas 378 millones de euros, un mordisco inferior al del año pasado.

El peaje de octubre y la crisis catalana se traduce en el último trimestre del año en un descanso de unos 700 millones de euros en los recursos administrados a los clientes, una caída a la que Gonzalo Gortazar restó valor. Hay “otras variables” que influyen, señaló tras recordar que el conjunto del año se cierra con un aumento de 10.600 millones de euros. “Esto es lo más relevante”, dijo. Jordi Gual, que relevó a Isidro Fainé al frente de la presidencia de CaixaBank, fue también claro a la hora de valorar el impacto no solo se aquellos días, sino de las decisiones tomadas. “No sobrerreaccionamos, fue una decisión acertada, que permitió primero contener y posteriormente revertir la situación”, dijo en referencia a la salida de depósitos. “Estamos obligados a garantizar la seguridad jurídica y del negocio -continuó-, por lo que se buscó mandar una seña de confianza y surtió efecto. Desde una perspectiva emocional entiendo el disgusto por el cambio de sede, pero nuestra obligación era garantizarnos el acceso a la liquidez del Banco Central Europeo”.

Gual destacó el enorme esfuerzo comercial que tuvo que hacer la red de oficinas del banco aquellos días, durante “unos vaivenes” que Gonzalo Gortazar dio por superados. No detalló el banco el flujo concreto de los movimientos de los depósitos aquellas semanas ni si el reparto de la cartera de crédito (unos 60.000 millones de euros en Catalunya) se había modificado de forma relevante. Y el presidente de la entidad, en cualquier caso, evitó posicionarse sobre la situación que vive Catalunya, pero recordó que la entidad siempre ha defendido “la vía del pacto, del diálogo y del respeto a la legalidad vigente”.

Cae la morosidad Con todo, las mejores noticias del año llegaron del comportamiento del negocio tradicional, con el nuevo crédito al consumo creciendo hasta un 15% y de la mejoría en algunas variables que han preocupado a las entidades financieras en los últimos años. Así, la tasa de impagos del banco cae del 6,9% al 6% en el último año, con una mejora de la cobertura del 47% al 50%.

Por su parte, el capital de máxima calidad con plena implantación de Basilea III (fully loaded) se reduce del 12,4% al 11,7% tras la incorporación de BPI. CaixaBank, con todo, remarca que la ratio se mantiene en el rango fijado en su actual plan estratégico (entre el 11% y el 12%).

La rentabilidad sobre fondos propios (ROE) aumenta del 4,5% al 6,9%. También mejora del 5,6% al 8,4% el retorno sobre el capital tangible (ROTE), cerca del objetivo de entre el 9% y el 11% que se ha marcado el banco para este año.

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