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la carta del día

Contra Ecuador

Por Fanny Carrillo Suárez, Laura Pérez Ruano - Sábado, 3 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Contra Ecuador y su gente se dirige en nuestra opinión el referéndum consultaconvocado por el actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, para mañana día 4 de febrero.

Lenin Moreno fue vicepresidente de Rafael Correa en su primer mandato presidencial, hasta que en abril de 2017 fuera elegido con los votos de la Revolución Ciudadana como continuador de los cambios realizados. Sin embargo, a los seis meses de su elección ha renegado del legado de Rafael Correa, ha hecho de él su adversario principal y pretende un nuevo liderazgo, basado en el consenso con las fuerzas políticas que perdieron las elecciones y los opositores al cambio.

Moreno cuenta con el apoyo de la derecha de corrupción más rancia del país, de la Gran Banca y de las élites empresariales, cuyos grandes medios de comunicación ofrecen el esquema de dos contrafiguras: Correa el mafioso frente a Moreno el alma bella.

Bajo el disfraz de la lucha contra la corrupción, el consenso y el diálogo subyace el objetivo fundamental del referéndum consulta: acabar con Correa impidiéndole presentarse a las elecciones presidenciales del 2021, como paso previo para implementar políticas neoliberales y reducir el Estado al mínimo potenciando el sector privado. Por lo tanto, la lucha contra la corrupción enmascara la lucha contra el Estado social y la regulación económica y desmontar la obra de Alianza País de Correa: las Escuelas del Milenio, el Proyecto Jachay, las hidroeléctricas, los hospitales, los medios públicos de comunicación, la Banca Pública y la quita de la deuda.

Los medios de comunicación y las alianzas políticas partidarias tejen un entramado de poder asociados a trasnacionales y sectores internacionales que defienden intereses políticos y económicos muy importantes, pero contrarios a los del país en cuestión.

Las democracias formales y sus instituciones ya no son vistas como amenaza para los poderes fácticos, sino que son el instrumento perfecto para legitimar la usurpación del Estado. Basta con que uno de los tres poderes del Estado de Derecho sea favorable a impugnar el gobierno del cambio, para que cualquier iniciativa del ejecutivo sea considerada delito. Y ello, con la inestimable ayuda de los grandes medios de comunicación.

Es lo que ha ocurrido en Honduras, Paraguay, Brasil o los sucesivos ataques a Venezuela. Y de manera más encubierta, también en Argentina. En este caso se evidencia el poder de los medios de comunicación. La presidenta Cristina Kitchner promovió (como explica Pascual Serrano en Medios democráticos. Una revolución pendiente de la Comunicación) la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual discutida durante cinco años con los sectores implicados. Dicha Ley fue recurrida por el poderoso grupo Clarín, suspendida largo tiempo en los tribunales, y cuando el nuevo presidente Macri, quien además de corrupto en lo económico apareció en los papeles de Wikiliks como confidente de la CIA, accedió a la Presidencia del país, la rechazó en pocos días.

El papel de la prensa fue igualmente determinante en el caso de la destitución de la presidenta de Brasil;y en el caso de Ecuador, el nuevo presidente se ha apresurado a privatizar también los medios de comunicación públicos.

En España habría que señalar la falta de objetividad de la mayoría de los medios de comunicación públicos -más que públicos, gubernamentales- y privados, con relación a los países iberoamericanos que se salen del guion marcado por el amo del norte, con la servil connivencia de todos los gobiernos de la democracia de esas naciones hermanas que forman parte de la Hispanidad.

Y ante tal situación, hace unos días, la junta electoral ecuatoriana impidió la creación, por parte de Rafael Correa, de un nuevo partido Revolución Ciudadana, después de que hace unos meses le desposeyera del partido por él creado Alianza País.

Por todas estas razones, este referéndum consulta de mañana 4 de febrero es una peligrosísima maniobra contra Ecuador y su ciudadanía.

Con señuelos como la anticorrupción, la ecología, los niños y niñas, el consenso y la paz social se pretende terminar con los enormes avances del periodo de Rafael Correa.

Frente al inmenso poder de manipulación y engaño de los grandes medios de comunicación, sólo una ciudadanía crítica y movilizada en defensa de su patria y de los intereses de las mayorías podrá impedir el triunfo del referéndum / consulta/ fraude de mañana 4 de febrero.

Por Ecuador ¡Vota no!

Las autoras son parlamentarias forales de Podemos-Ahal Dugu

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