Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
música

El ‘renacimiento’ de Franz Ferdinand

Los escoceses, con una formación ampliada, editan ‘Always ascending’, un disco fresco pero tan bailable como experimental

Un reportaje de Andrés Portero - Lunes, 5 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:04h

Concierto del grupo escocés Franz Ferdinand el año pasado en BIME.

Concierto del grupo escocés Franz Ferdinand el año pasado en BIME. (Foto: Oskar González)

Galería Noticia

  • Concierto del grupo escocés Franz Ferdinand el año pasado en BIME.

El grupo escocés Franz Ferdinand llegó a lo más alto de la escena alternativa internacional con sus dos primeros discos gracias a canciones de un hedonismo arrebatado y refinado como Take me out yDo yo want to. Una larga década después y cierto bajón creativo, los escoceses han vuelto con su quinto disco, Always ascending (Domino/Music As Usual), un álbum fresco pero tan bailable como experimental.

“Una mezcla homogénea de futurismo y naturalidad”. Así define Alex Kapranos, el líder, cantante y guitarrista de Franz Ferdinand, su quinto disco, que ya adelantaron en el BIME del BEC a finales del año pasado. Y llega después de que el cuarteto se haya refundado tras la marcha del guitarrista Nick McCarthy. Ahora son un quinteto tras la incorporación de Julian Currie (Miamoux Miaumoux) a la guitarra y teclados, y Dino Bardot a la guitarra. “Tuvimos que decidir si queríamos seguir haciendo música como Franz Ferdinand o no. Nos pusimos de acuerdo y dijimos que debíamos seguir”, explicó Thompson a The Argus.

La savia nueva, extraída de la activa escena escocesa, parece haber insuflado una fuerza inesperada a Kapranos, Paul Thomson (batería) y Bob Hardy (bajista). Muchos pensaban que la fría acogida a sus dos discos previos (inmerecida en el caso del cuarto, Right thoughts, right words...) marcaban la inevitable cuesta abajo de una banda que llegó a lo más alto. Craso error, ya que Always ascending les propulsa de nuevo, acercando su título (un deseo, además de la constatación de sus sentimientos respecto a la música) a la realidad.

El álbum, que el grupo grabó tras dejar clara su posición anti-Trump en la canción Demagogue y su colaboración con el grupo Sparks bajo el nombre FFS, cobró forma entre los estudios RAK de Londres y Motorbas parisino, con la ayuda del productor Philippe Zdar, quien ha trabajado con bandas como Cassius, Phoenix o The Beastie Boys.

Kapranos, cantante y guitarrista del grupo, define el disco como “una mezcla homogénea de futurismo y naturalidad”

Refundación Always ascending confirma el renacimiento de una banda que no renuncia a su legado y a su filosofía aunque se revela lo suficientemente valiente para abrir nuevas puertas, no encallarse y demostrar que esta refundación va más allá de los cambios en su formación y que afecta también a su deriva conceptual y artística.

“No se siente, no sientas miedo/la línea de apertura deja un final incierto/siempre, siempre ascendiendo”, canta Kapranos en la canción que abre el disco y que le da título. ¿Claro, no? Y lo acertado de estos versos se envuelven en un tema expansivo y nacido para situarse en los puestos de honor de su discografía. Su ritmo enérgico y cobertura electrónica lo convierten en un hit imparable (ayuda la deliciosa melodía de su estribillo, sus coros y su guitarra tan Talking Heads), carne de pista de baile entre Giordo Moroder y LCD Soundsystem

No es la única canción que arrebata desde la primera escucha. Ya nos sucedió lo mismo con Lazy boy en el BEC, una oda de pop irresistible a la vagancia y al hedonismo con un bajo omnipresente y misteriosos teclados, yFeel the love go, primero con un ritmo maquinal y después funk. Es otro single de eficacia inmediata que dispara los pies, especialmente en su tramo final, cuando se desata un saxofón tórrido y freesobre el beatsintetizado.

El álbum, con muchos ritmos basados en sintetizadores, muestra otros sonidos, más inusuales e igualmente atractivos, que abren nuevas vías a explorar, como la de Paper cages, con su ritmo intrincado;los teclados de la bailable Glimpse of love;el aliento acústico de la cinéfila The Academy award, donde Kapranos usa una voz profunda para reflexionar sobre los medios y la tecnología, con lejanos ecos country-western;o los efluvios sinfónicos del medio tiempoLois Lane, con unos sintetizadores muy presentes y ecos de pop de los 70.

“Finalmente, he encontrado a mi gente”, canta satisfecho Kapranos en Finally, un tema complejo y eléctrico, con una guitarra que no desentonaría sobre un ritmo reggae. Los Ferdinand parecen ascender, cual Ave Fénix, con un pie en su pasado y otro en el horizonte, como evidencia la enorme Huck and Jim, con un arranque tradicional y las guitarras gruesas (casi metálicas) y los fraseos hip hop posteriores. OSlow don’t kill me slow, la suave y melancólica clausura del CD, con Kapranos demostrando que puede llegar a ser tan buen vocalista como Brett Anderson (Suede) antes de una coda final explorativa y casi psicodélica.

musika

Herramientas de Contenido

Más sobre Cultura

ir a Cultura »