Las Águilas continúan la maldición de los MVP

Super Bowl Filadelfia, con Nick Foles como mvp, bate por 41-33 a los Patriots de New England

Gotzon Lobera Revilla - Martes, 6 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los Patriots intentaron igualar a la desesperada. Fotos: D.N.

Los Patriots intentaron igualar a la desesperada. Fotos: D.N.

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Los Patriots intentaron igualar a la desesperada. Fotos: D.N.Nick Foles, que fue elegido mejor jugador de la final, levanta el trofeo Vince Lombardi de campeón.

pamplona- Los Eagles de Filadelfia ganaron la 52ª edición de la Super Bowl a los Patriots de New England (41-33). Partidazo. Grandísimo encuentro en el que se batió un récord histórico en la NFL, no solo en la Super Bowl: se consiguió el mayor número de yardas combinadas con 1.551. Tom Brady, por su parte, batió un récord de la Super Bowl, el de mayor número de yardas lanzadas, con 505, pero ello no le sirvió para hacerse con su sexta Super Bowl.

El comienzo del fin se produjo cuando faltaban 2:09 para terminar el partido, con un fumble provocado por Brandon Graham a Tom Brady. Sin embargo, hasta que faltaban 13 segundos para el final nada estaba decidido.

La historia de esta Super Bowl bien pudiera constituir otro extraordinario guion para Hollywood. Carson Wentz, el fabuloso quarterback titular de los Eagles, sufrió una gravísima lesión durante el partido que Filadelfia jugó contra Los Rams de Los Ángeles. Entonces todo el mundo desahució a los Eagles del grupo de candidatos a ganar la Super Bowl, pero apareció Nick Foles, el segundo quarterback, que había sido fichado esta temporada. Y de desahuciar a los Eagles, nada de nada. Nick Foles consiguió, además, ser nombrado Jugador Más Valioso (MVP) de la final.

La historia hollywoodense continúa con el partido en el que ganan la final de la Conferencia Nacional antes los Vikings de Minnesota. Les dieron una soberana paliza;no solo eso, sino que el público de Filadelfia, tan peculiar él, se mofó descaradamente de la afición vikinga parodiando el Skol de los de Minnesota.

Los habitantes de Minnesota, sin embargo, se la cobraron a los aficionados de Filadelfia, poniéndoles más caros los hoteles, recogiendo las entradas a las que tenían acceso para ver el partido con la sana intención de revendérselas a un precio desorbitado, y declarándose unánimemente favorables a los Patriots de New England.

Los Eagles de Filadelfia tienen la única afición de fútbol americano capaz de llenar un estadio entero, sea cual sea la distancia a la que se encuentre de su ciudad. También es una afición archiconocida por sus peculiares modos de celebrar las victorias y llorar las derrotas. Como dicen los propios, es igual que se gane o que se pierda, siempre manifiestan sus sentimientos de una manera ruidosa, cuando menos.

De hecho, el alcalde de Filadelfia ya había dado órdenes a los empleados municipales para tapar los postes de la vía pública y proteger otro mobiliario urbano susceptible de ser pasto de las ansias de celebración de los aficionados filadelfios. ¡Pues se van a tener que emplear a fondo!

Volviendo al partido, volvió a aparecer la maldición de los MVP de la temporada regular: ninguno de los ocho últimos jugadores que han sido galardonados con este honor ha logrado ganar la Super Bowl. A Tom Brady le ocurrió por segunda vez. No obstante, esta maldición fue provocada por Doug Pederson, el entrenador principal de Filadelfia. Planteó magistralmente todos los partidos de los play off, derrotó a Atlanta (15-10) y claramente a Minnesota (38-7). Y venció a los Patriots (41-33).

Doug Pederson, en su época de jugador, ganó una Super Bowl como quarterback suplente en Green Bay Packers, y hace diez años estaba entrenando en el instituto. Seriedad en el trabajo, solidez en los planteamientos (parece que estemos hablando de Bill Belichik, entrenador de los Patriots) y capacidad de adaptarse al adversario, le han permitido llevar a los Eagles a conseguir el trofeo Vince Lombardi.

Ellos aparecían como las víctimas propiciatorias de esta Super Bowl (underdogs, que dicen en Estados Unidos), pero desde el primer momento supieron mantenerse ante la presión de los Patriots. A Nick Foles no le tembló el pulso: de hecho, lanzó para 373 yardas y 3 touchdowns. La única interceptación que se le computa, por otro lado, no es achacable en ningún caso a él.

Nick Foles, que no sirvió para los Rams, cuando estos jugaban en San Luis (Misuri), ni para los Chiefs de Kansas City, también de Misuri, fue fichado por los Eagles de Filadelfia, y cuando ha conducido a su equipo a la Super Bowl, gana esta, es nombrado jugador más valioso del partido y se ha convertido en el primer quarterback de la NFL que ha dado un pase y ha recibido un pase para touchdown. Unámonos al himno de guerra (“fight song”) que estarán cantando ahora en Filadelfia: “Fly, Eagles, Fly”.