Con tres jornadas restantes del Parejas

Comienza el baile de números

LABRIT| El punto de Pamplona podría dejar a Olaizola II e Imaz clasificados y a Irribarria-Jaunarena eliminados del Parejas

Jon Viedma Carrera / Iban Aguinaga - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Aimar Olaizola, junto a Ander Imaz, entrega sus pelotas a Martin Alustiza, seleccionador de material.

Aimar Olaizola, junto a Ander Imaz, entrega sus pelotas a Martin Alustiza, seleccionador de material. (Iban Aguinaga)

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Aimar Olaizola, junto a Ander Imaz, entrega sus pelotas a Martin Alustiza, seleccionador de material.

“Sacar cálculos es en balde. Hay que ganar el sábado y tendríamos muchas opciones” “Mientras que las matemáticas nos dejen seguiremos soñando con las semifinales”

PAMPLONA- Con tres jornadas restantes del Parejas, los números comienzan a bailar para los pelotaris que desean meterse en semifinales y sus empresas, que quieren tener en la próxima fase al máximo número de representantes posibles. Actualmente, solo hay dos cosas claras: Elezkano II-Rezusta están en semifinales y Bengoetxea VI-Larunbe, eliminados. Las otras seis parejas lucharán por dos billetes.

Sin embargo, este mismo fin de semana todas las incógnitas se pueden despejar. El punto del Labrit será clave para las dos parejas que se batirán en su cancha: Olaizola II-Imaz e Irribarria-Jaunarena -sustituto de Merino II-. Si vencen los de Asegarce, podrían meterse en semifinales matemáticamente, dependiendo del resultado del domingo en Tafalla, y así dejar a los de Aspe sin opciones para pasar de ronda.

Con el objetivo de elegir el material que más se adecúa a su tipo de juego, las dos parejas se citaron ayer en el Labrit con el cestaño. Los cueros dieron un peso de 104,4;104,9 y 104.8 gramos para colorados y 105,4;105,3 y 105,5 gramos para azules.

Aimar Olaizola calificó el material como “seis pelotas adecuadas para este frontón”, sin excesos ni de viveza ni de lentitud. El de Goizueta destacó la importancia de este punto ya que “con siete estoy casi seguro de que hay muchas posibilidades de estar en semifinales”, aunque prefiere estar concentrado en el partido del sábado y no quiere pensar demasiado en los números. “Estamos centrados para entrar en semifinales y no estamos pensando si seremos los únicos o no. En la empresa estarán preocupados -virtualmente solo tienen una pareja en semifinales- pero nosotros tenemos que mirar lo nuestro, y nuestro objetivo es entrar en semifinales. Sacar cálculos es en balde, hay que ganar el sábado y habría muchas opciones”, manifestó.

El delantero afirmó que está “con confianza y con chispa” como ya demostró la semana pasada ante Ezkurdia y Zabaleta. Enfrente, Aimar tendrá a Irribarria, que “está jugando muy bien”, y a Jaunarena, que a pesar de tan solo jugar un partido de Primera ya fue elogiado por el goizuetarra. “Mucha gente tenía dudas sobre cómo iba a responder pero demostró el otro día que puede jugar perfectamente con nosotros, hizo un partido bueno, casi ganan a Elezkano II-Rezusta y eso significa algo”, aseguró, a la par que confesó que para él, a pesar de no jugar Merino II, “el partido es igual de complicado”.

El propio Jaunarena ratificó las palabras de Olaizola: “El primer partido me encontré bastante bien, en el peloteo es difícil jugar contra Beñat porque le da mucho a la pelota y es difícil sujetarle, la pena es que nos pusimos 19 iguales y fallé un par de pelotas”. Jon, que cree que la clave para ganar el partido estará en “dominar en el peloteo y terminar”, afronta este nuevo partido en Primera “con mucha ilusión y motivado”, ya que considera que esta sustitución es para él “un premio”. El leitzarra también tuvo tiempo para hacer un balance sobre lo que llevamos de campeonato. “Hay tres o cuatro parejas con opciones, el campeonato está bonito. Eso es bonito para la pelota”, señaló.

Por su parte, su compañero el sábado, Irribarria, consideró el encuentro del Labrit como “una final”, ya que “tenemos que ganar los tres y esperar algún resultado” para pasar a semifinales. Sin embargo, el de Arama no se da por vencido: “Mientras que las matemáticas nos dejen seguiremos soñando”.

Quedan tres jornadas en las que se decidirá todo. Empiezan las cábalas. Comienza el baile de números.