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Aparecen junto al casino Eslava, en la plaza del Castillo, restos de la torre de un antiguo fuerte

Las obras en el viejo Hotel Quintana sacan a la luz uno de los cubos que podrían formar parte de la fortificación que Fernando el Católico mandó levantar en 1513 o del castillo que Luis Hutín hizo edificar en 1308
Príncipe de Viana decidirá si se deben preservar

Marivi Salvo / Javier Bergasa - Jueves, 8 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

A la izquierda, la base semicircular de lo que fue uno de los torreones del Castillo de Santiago, aparecida en la excavación.

A la izquierda, la base semicircular de lo que fue uno de los torreones del Castillo de Santiago, aparecida en la excavación. (Javier Bergasa)

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  • A la izquierda, la base semicircular de lo que fue uno de los torreones del Castillo de Santiago, aparecida en la excavación.
  • Recreación de Arazuri y Cía de lo que pudo ser el Castillo de Santiago, del siglo XVI.
  • Ilustración: Martín Alzueta
  • El edificio en la plaza del Castillo.
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“La ley de 1949 de protección de castillos obliga a la conservación de este tipo de restos en su lugar exacto”

Pamplona- Restos medievales, posiblemente del castillo de Santiago que Fernando el Católico mandó levantar en 1513 tras la conquista de Navarra o del que ordenó levantar Luis el Hutín en 1308, han aparecido estos días en la plaza del Castillo, a la altura del número 18, entre el Bar Txoko y el Casino Eslava. Las obras que van a convertir el antiguo Hotel Quintana en viviendas, han sacado a la luz lo que posiblemente fuera la base de los cuatro cubos (torreones) de la fortificación.

La aparición de los restos fue conocida ayer por la mañana, y el propio alcalde Joseba Asiron (historiador de profesión y un entendido en fortalezas) ya reconoció en varios comentarios en las redes la importancia del hallazgo para la historia de Pamplona, ya que viene a confirmar la ubicación exacta de este castillo, que se construyó entre 1513 y aún seguía levantándose en 1521 (allí fue herido Ignacio de Loyola en la Batalla de Pamplona) pero que, como el propio alcalde recordó, “tuvo una vida efímera, puesto que fue derribado en 1590 y sus piedras empleadas en la construcción de la futura Ciudadela. De hecho, a su juicio, y “como exige el Decreto de 1949 sobre Protección de Castillos”, los restos “se deberían preservar en su lugar exacto”, dijo el alcalde, una cuestión que ahora deberá aclarar la Institución Príncipe de Viana, a quien según confirmó a este periódico el jefe de obra de la constructora Zaharberri (que acomete los trabajos), ya se ha dirigido el arquitecto del proyecto. De momento, las obras en este punto están paradas, a la espera de una decisión del departamento de Cultura.

DOS CASTILLOS Consultado por este periódico, el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, explicó que la plaza del Castillo recibe su nombre no de esta fortaleza, sino del castillo de Luis el Hutín, que se comenzó a levantar en 1308 y que se ubicaba delante del hoy Hotel La Perla, y del que se conocen algunos detalles, de hecho, el proyecto de parking de la plaza del Castillo no intervino en esa zona por la posible aparición de restos. Con las piedras de este castillo, pero eligiendo una ubicación más estratégica (para ello mandó derribar el convento de los Predicadores, y su iglesia dedicada a Santiago), Fernando el Católico mandó levantar el nuevo castillo, al que llamó de Santiago. Según recuerda el también historiador Juan José Martinena en su libro Historias del viejo Pamplona, “contaba con cubos o torreones cilíndricos en los cuatro ángulos, robustos y de no excesiva elevación”. El que ahora ha aparecido sería una de las dos torres norte, ubicada en uno de los extremos del frente que miraba a la ciudad y donde se situaba la puerta de la fortaleza. La segunda quedaría a la altura de los jardines de la Diputación, mientras que de las torres más al sur, una se situaría “frente al actual número 9 de la avenida de Carlos III”, ubicaba Martinena. La cuarta torre ya apareció en 1921, según relata, “cuando se derribó el baluarte de la Reina, junto con el portal de San Nicolás” y vendría a corresponder con los viejos cines Carlos III.

OBRAS PARA 5 VIVIENDAS Las obras en este inmueble, cuya fachada y balcón modernistas están protegidas en grado 3 por el catálogo municipal, por lo que deben preservarse, comenzaron en noviembre y han consistido en el vaciado total del edificio, donde se van a construir 5 viviendas de lujo, además de un nuevo local hostelero , que contará con 120 metros cuadrados, en planta baja. Con dos alturas, lo que fuera hasta 2014 la cervecería La Tropicana (licencia de que mantiene todavía) y la relojería Las Palmas, tendrá entrada tanto por plaza del Castillo como por Espoz y Mina.

Los restos del cubo han aparecido en un nivel no demasiado profundo, a la altura de lo que, según fuentes consultadas, podría ser el antiguo comedor del Hotel Quintana, establecimiento hotelero que funcionó en este punto de la plaza del Castillo desde 1900, y en el que se alojaba el Nobel Hemingway en sus primeras visitas a Pamplona. De confirmarse que la ubicación se trata del comedor del viejo Quintana, hay que señalar que este, además, fue diseñado por el arquitecto Víctor Eúsa e inaugurado en 1925, como recoge una tesis doctoral sobre el famoso arquitecto. El Hotel Quintana cambió después de la Guerra Civil de manos y recibió el nombre de Hotel España.

El alcalde valoró que la aparición de estos restos viene a confirmar la ubicación de esta torre que no se conocía con certeza. “Hasta que no se ha intervenido en esta casa y excavado el suelo no ha podido saberse con exactitud esta torre porque si no Príncipe de Viana habría intervenido”, dijo y añadió que se sabe que fue de una generación de castillos más moderna que la anterior, con, en vez de almenas, “plataformas artilleras que sujetaran bien el peso de los cañones”.

HALLAZGO IMPORTANTe Joseba Asiron considera que “se trata de un hallazgo muy interesante”, máxime porque son restos de uno de los castillos que hubo en la ciudad, porque “murallas tenemos muchas, pero castillos en la ciudad, no”, y añadió que “todo esto está por confirmar, pero, además, serían restos del castillo aparecidos en la plaza del mismo nombre”, lo que le da aún más valor. Porque una ciudad “que ha sido tan maltratada desde el punto de vista arqueológico nos guarde todavía sorpresas de este pelo siempre es una buena noticia”. En este sentido, Asiron, quien dijo que “aún no he podido a hablar de Príncipe de Viana”, recordó que la ley de conservación de castillos obliga a mantener hallazgos de este tipo, por lo que “habría que preservarlos, independientemente de su grado de conservación”, opinó.

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