JAVI ESEVERRI

Cuando el capitán era tan solo una promesa

el 10 de febrero de 1996 debutaba en el xota javi eseverri, un chaval con clase que soñaba con hacer carrera de verde

Un reportaje de Iñigo Munárriz - Sábado, 10 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Previa del partido en el que debutaría Javi Eseverri, publicada en DIARIO DE NOTICIAS el 10 de febrero de 1996.

Previa del partido en el que debutaría Javi Eseverri, publicada en DIARIO DE NOTICIAS el 10 de febrero de 1996. (@J18Klinsmann)

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Previa del partido en el que debutaría Javi Eseverri, publicada en DIARIO DE NOTICIAS el 10 de febrero de 1996.

“Tuvimos una cena y él aún estaba en el filial y esa noche me dijo: ‘Yo voy a ser el capitán de este equipo” “Ha vivido las estrecheces, la bonanza, el luchar por no bajar y el pelear para que dos y dos no sean cuatro”

“Era muy fácil de dirigir, siempre ha sido de sumar. Un tío acojonante, muy buen tío. No soy muy objetivo yo, me ganó hace años”. Palabra de Tatono. En 1996, el actual presidente copaba el banquillo del Diario de Noticias Xota, equipo que militaba en la segunda división del fútbol sala y que disputaba sus partidos en el Polideportivo Municipal de Irurtzun.

Hace 22 años nadie lo sabía pero estaba a punto de suceder un acontecimiento que cambiaría la historia del club. Un chaval de 19 años llamado Javi Eseverri debutaba con el primer equipo y ya nada volvería a ser como antes.

El de Ochagavía tenía ese desparpajo, ese intangible que solo poseen los llamados a hacer grandes cosas. Talento lo llaman algunos. “Se le veía que tenía cosas que los demás no tenían. Esa salida para los dos lados, el regatito... tenía cosas especiales y, sobre todo, sabía competir”, cuenta Imanol Arregui, actual entrenador del equipo y excompañero de Eseverri durante cuatro temporadas.

“Era más inocente, pero tenía las cosas igual de claras que ahora”, continúa Imanol. Una ambición sin límites, una confianza inquebrantable en sus posibilidades. “Una vez tuvimos una cena y él aún estaba en el filial y esa noche me dijo: Yo voy a ser el capitán de este equipo. Yo me reí y le dije: ojalá que lo seas”.

Da fe de la historia Tatono: “Cuando aún no había debutado me dijo que iba a estar mucho tiempo aquí y que iba a triunfar. Me lo dijo con unos chupitos de patxaran, dicho sea de paso”.

Hoy hace 22 años de su debut -“Olvida los años que me hace sentir más mayor aún de lo que soy”, dice Tatono- y el capitán apura ya los últimos capítulos de su exitosa carrera, ya que recientemente anunció que colgaría las botas a final de la presente campaña. “La temporada que viene vamos a ir al vestuario y no va a estar ahí haciendo el gilipollas como a él le gusta, gastando bromas, picando un poco a los críos para que espabilen. Se me va a hacer rarísimo”, declara el entrenador sin ocultar una sincera y prematura nostalgia.

más eseverriNo obstante, el de Ochagavía seguirá vinculado al club. Aún hay que sentarse y definirlo, pero se hace casi imposible imaginar un Xota sin Eseverri. “Nos iremos un día a comer y hablaremos para ver cómo hacemos la despedida y todo eso. Luego le dejaremos descansar un poco, pero solo un poco, y le meteremos en algún lío que tenga ver con el fútbol sala y con su color, que es el verde”, afirma Tatono, que quiere que el veterano jugador traslade los valores a las promesas del club.

En 1996 él también era promesa, aunque cueste creerlo a estas alturas. Más de dos décadas que dejarán una huella imborrable, un legado que perdurará para siempre en el club de Irurtzun. Ya lo dice Imanol, que de esto sabe un rato: “No soy muy mayor pero creo que lo suficiente como para que no vuelva a ver a un jugador de ese nivel durante tantas temporadas. Buenos saldrán, pero del calado del capi y que duren tantos años...”. Sí, muchos años, concretamente 22.

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