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El desfibrilador, obligatorio en los espacios con aforos de 700 personas

El Gobierno foral regulará por decreto el uso de los aparatos y la formación del personal
Hoy hay 545 que cubren el 90% de estos lugares (piscinas, cines, empresas...) y el resto lo instalarán antes de 6 meses

Unai Yoldi Hualde Patxi Cascante - Martes, 13 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El director general de Salud, Luis Gabilondo, y el director del Servicio de Ciudadanía Sanitaria, Lázaro Elizalde, ayer con un desfibrilador.

El director general de Salud, Luis Gabilondo, y el director del Servicio de Ciudadanía Sanitaria, Lázaro Elizalde, ayer con un desfibrilador.

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  • El director general de Salud, Luis Gabilondo, y el director del Servicio de Ciudadanía Sanitaria, Lázaro Elizalde, ayer con un desfibrilador.

pamplona- El Gobierno de Navarra ha elaborado una propuesta de decreto foral en la que se contempla que cualquier espacio o instalación con aforo autorizado o previsto de más de 700 personas deberá contar con desfibriladores. La nueva norma regula también la formación básica del personal que se designe para estar al cargo de estos desfibriladores, en calidad de potenciales “primeras personas intervinientes” en la atención a personas que entren en parada cardiorrespiratoria con el objetivo de crear espacios cardio-protegidos. El decreto se someterá a partir de esta semana a un proceso participativo a través del Portal de Transparencia, para incorporar aportaciones de la ciudadanía y para que puedan alegar cualquier tipo de sugerencia.

Así lo explicaron ayer el director general de Salud, Luis Gabilondo, y el director del Servicio de Ciudadanía Sanitaria, Aseguramiento y Garantías, Lázaro Elizalde, quienes señalaron que el Ejecutivo busca regular el despliegue de estos dispositivos en Navarra en centros educativos, de trabajo, recintos deportivos, piscinas, centros comerciales y otros espacios públicos. Además, según declararon, también existe una necesidad de actualizar la normativa vigente de 2011 que, aunque ha dado sus frutos, “ha quedado superada, por lo que su renovación viene a “garantizar una red operativa y viable que haga posible la actuación coordinada entre los dispositivos sanitarios y los extrasanitarios en la atención a la parada cardíaca”, dada la vital importancia que tienen las intervenciones de los testigos de este tipo de episodios.

“El uso de desfibriladores en los primeros minutos de una parada cardiaca hace que el porcentaje de supervivencia supere el 50%”, destacó Gabilondo. De esta manera, el Gobierno también pretende crear una red de “primeras personas intervinientes” convenientemente formadas en reanimación, para aumentar así la capacidad de actuación inmediata en los entornos delimitados y garantizar tiempos de respuesta inferiores a cinco minutos. Además, será obligatorio la presencia de al menos una persona formada en maniobras de reanimación y uso de desfibriladores durante el horario de apertura al público de los centros referidos. La formación requerida constará de un curso inicial de nueve horas, seis teóricas y tres prácticas, y las personas acreditadas deberán asistir cada dos años a un curso de actualización.

La obligatoriedad de tener los aparatos y personal capacitado para su uso se extiende igualmente a establecimientos o complejos comerciales con una superficie construida superior a 700 metros cuadrados, aeropuertos, estaciones de trenes y de autobuses de poblaciones superiores a 30.000 habitantes, así como a patrullas de policías locales y Policía Foral.

No obstante, Gabilondo estimó que el 90% de los lugares en los que va a ser obligatorio la tenencia de desfibriladores ya cuentan con uno, por lo que la inversión realizada por el Gobierno Foral no supondrá un problema para su implantación, que se espera que se produzca en seis meses.

cadena de supervivenciaPor otro lado, Elizalde detalló que la función básica de estos aparatos “es la de permitir restablecer el ritmo cardiaco normal mediante una descarga eléctrica”, una vez iniciadas las maniobras previstas en la cadena de supervivencia. Para garantizar una asistencia adecuada, “esta cadena debe iniciarse con el reconocimiento precoz del episodio de parada cardiorrespiratoria y la llamada al 112 para que los dispositivos sanitarios se pongan en marcha”. A continuación, lo indicado es realizar una maniobra de reanimación cardiopulmonar precoz (comprobación de pulso y respiración, desobstrucción de vías respiratorias, masaje cardíaco externo y boca a boca). Si no hay evolución favorable, a la espera de que lleguen los servicios de urgencias, el siguiente paso es la aplicación de desfibrilación precoz, siempre que sea posible por parte de personas con formación acreditada.

Para que la cadena de supervivencia sea afectiva, el nuevo decreto define los lugares donde es obligada la instalación de desfibriladores automáticos y semiautomáticos, las personas cuya capacitación se considera clave para el adecuado funcionamiento, la formación requerida para su uso y los registros necesarios para conocer los desfibriladores disponibles en Navarra, que deberá estar actualizada permanentemente.

Se trata de una línea de acción conectada con el Plan de Salud, que incluye entre sus estrategias prioritarias la mejora de la atención de las llamadas urgencias tiempo-dependientes y contempla la capacitación de la ciudadanía ante la urgencia vital. “Muchas veces no es suficiente con la coordinación sanitaria y la necesidad de inmediatez de las paradas cardiacas hace fundamental la implicación de la sociedad”, apuntó Elizalde.

En cuanto a la ubicación de los aparatos, la norma recoge que se deberán colocar en un lugar visible y accesible y estarán debidamente indicados mediante la señalización universal recomendada por el Comité Internacional de Coordinación sobre Resucitación (ILCOR), con presencia del número de teléfono 112 de SOS Navarra. En el mismo lugar deberán colocarse de forma visible las normas de utilización de los aparatos en las lenguas oficiales en la localidad y en otros idiomas, a criterio de la persona titular de la instalación, que será también responsable de su correcto mantenimiento.

545 desfibriladoresEn Navarra, actualmente, hay instalados y contabilizados un total de 545 desfibriladores automáticos o semiautomáticos, según el registro del Departamento de Salud. Se trata de un recurso muy valioso para la intervención de paradas cardiorrespiratorias, ya que su uso en el primer minuto hace que la reanimación pueda ser efectiva en un 90%. A partir de ahí, cada minuto que pasa se reducen las posibilidades en un 7-10%. Además, las paradas cardiacas se producen con una frecuencia media de 60 episodios por cada 100.000 habitantes, por lo que en Navarra se registran 400 paradas al año. El 80% de ellas son inesperadas, extrahospitalarias y debidas a enfermedad coronaria, y en ocho de cada diez casos hay presencia de testigos cuya intervención es vital para la supervivencia del paciente.

El Post-it

Cada minuto cuenta. Navarra cuenta actualmente con 545 desfibriladores registrados. Se trata de un recurso muy valioso para la intervención en paradas cardiorrespiratorias, ya que su uso en el primer minuto hace que la reanimación pueda dar resultado en un 90% de los casos. A partir de ahí, cuanto más tiempo pasa más se van reduciendo las posibilidades, concretamente entre un 7-10% cada minuto.

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