“En España seguimos dejando de trabajar demasiado pronto”

El catedrático de demografía Rafael Pujol apuesta por mejorar la natalidad y retrasar la edad de retiro

Jueves, 15 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Pamplona- Los 70 son los nuevos 60. Y la edad de jubilación puede adaptarse a ello. “Hoy con 65 años no tiene ningún sentido considerar vieja a una persona”, explicó ayer en Civican Rafael Pujol, presidente de Secot en España y Catedrático de Demografía en la Universidad Complutense. A su juicio, el aumento en la esperanza de vida y la evolución de la pirámide poblacional se dan la mano con un desenlace claro: el retraso en la edad de retiro. Porque, según dijo,: “En España nos seguimos jubilando demasiado pronto”.

Y no se trata tanto de que la edad legal de jubilación, que ya ha comenzado a subir, se encuentre por debajo de la media europea. Sino que el mayor uso de las prejubilaciones y la falta de empleo hacen que la edad real, aquella que por término medio una persona se jubila, siga siendo inferior a los 65 años. Y lo que es peor, la tasa de actividad entre los 60 y 64 años es muy inferior a la de país cercanos. “Estamos en un 38%, frente al 52% por ejemplo del Reino Unido, el 56% de Holanda, el 59% de Alemania y el 69% de Suecia”.

Pujol recordó que quienes ahora nacen tendrán una esperanza de vida en el momento de alcanzar los 65 años cercana al siglo, algo que, unido a la falta de nacimientos, abre un reto sensacional a la hora de pagar las pensiones públicas. “Es necesario contar con al menos 2,5 cotizantes para lograrlo y ahora mismo ya estamos por debajo. Y las previsiones apuntan a que en 2030 la tasa se quedará en 1,3”. A su juicio, es necesario estimular la natalidad, si bien estas medidas tardan un tiempo en surtir efecto. Y no bastará tampoco el regreso a la ocupación de los más de tres millones de parados que hay en la actualidad o una revitalización del flujo de inmigrantes, que ya comienza a percibirse. “Se va a empezar a jubilar la generación del baby boom”, dijo.

La España más envejecida -recordó- es precisamente la españa septentrional, con Asturias y Galicia a la cabeza, con Murcia y los archipiélagos en el otro extremo. Pero, en cualquier caso, será necesario seguir la senda que han marcado “casi todos los países europeos, que ya cuentan con sistemas de capitalización” que permiten ir ahorrando a lo largo de toda la vida laboral. Este es, sin duda, el mayor reto de cuantos se abren debido al envejecimiento . Pero también hay oportunidades de negocio en “sectores como la salud, el industrial, la automoción, con coches especialmente preparados, el domótico y el inmobiliario”, dijo Pujol, quien apostó también por facilitar el “trabajo ocasional” de aquellas personas en edad de jubilarse, como ya sucede en Estados Unidos.

“En el futuro vamos a trabajar en aquello que no puedan hacer las máquinas”, apostilló Javier Zubicoa, director del Servicio de Trabajo del Gobierno de Navarra, quien advirtió del reto que va a suponer reciclar a personas “de cierta edad a las que les va a costar adaptarse a la transformación digital que se avecina”. - J.A.M.

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