a la contra

Silencios cobardes

por jorge nagore - Jueves, 15 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 09:07h

Hará unos días se supo que uno de nuestros diputados en Madrid -me juego una cena a que ahora cogemos a 100 navarras-os por la calle y les preguntamos los nombres de los 5 diputadas-os navarros en Madrid y no pasan de 10 los que saben los 5 nombres;yo reconozco que tengo que esforzarme mucho para que me salgan los 5-, Íñigo Alli (UPN), pasa bastante menos de lo aconsejable por el Congreso para la dignidad al menos ajena. Esta misma semana el propio Alli publicaba en una red social unas se supone que sinceras y al mismo tiempo injustificables disculpas, aludiendo como justificaciones la ampliación de su familia -existen los permisos de paternidad, pero salvo los autónomos el resto creo que están estipulados por ley- y a un máster carísimo que cursó en Madrid, diciendo que por las ausencias causadas por esto último devolvería el dinero cobrado y no trabajado. Cualquiera junto con las excusas hubiese puesto a disposición del partido con el que se presentó el acta de diputado, pero esto, que se sepa, no lo ha hecho Alli. Que se sepa, porque, al menos hasta ahora, UPN no ha dicho ni una sola palabra acerca del comportamiento absolutamente inadecuado de uno de sus dos diputados en Madrid -el otro es el ínclito Carlos Salvador, el que abarca a la extrema derecha upenera- y ni el partido ni su secretario general han abierto la boca para públicamente amonestar, disculpar, reprender o explicar lo que ha hecho o dejado de hacer uno de sus hombres en Madrid. Toda la historia dice mucho del conjunto: de Alli y la importancia que le daba a su encomienda, de UPN y de lo mismo y de ambos y el debido respeto que merecen sus votantes y la sociedad navarra, por no hablar de la imagen que se da del Congreso de los Diputados precisamente por parte de quienes tanto se llenan la boca con su importancia. Un silencio de cabeza metida debajo la alfombra y que pase rápido.