Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
juicio a un hombre en la audiencia de gipuzkoa

“Me decía que lo hacía para quitarme el miedo al sexo”

Mantienen la petición de pena de once años de cárcel para el hombre que abusó de su hija adoptiva cuando tenía 17 años

Jueves, 15 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Audiencia de Gipuzkoa.

Imagen de la Audiencia de Gipuzkoa. (Iker Azurmendi)

Galería Noticia

  • Audiencia de Gipuzkoa.
  • Fachada de la Audiencia de Gipuzkoa.

donostia- La Fiscalía y la acusación particular mantuvieron ayer sus peticiones de once años de cárcel para un hombre acusado de abusar sexualmente de la hija de su compañera sentimental, a la que había adoptado cuando tenía 3 años, cuando esta tenía 17 años.

Durante el juicio, celebrado en la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa, la defensa negó las imputaciones, mantuvo la inocencia de su patrocinado, que en la actualidad tiene 61 años, y reclamó su libre absolución.

Según el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, los hechos se habrían producido en 2004 en el domicilio familiar, situado en una localidad de la comarca de Oarsoaldea, en el que el acusado convivía con la víctima y la madre de esta.

El texto del Ministerio Público precisaba que, en una fecha indeterminada de aquel año, el acusado presuntamente coaccionó a su hija adoptiva para que, “a pesar de su contumaz resistencia” , esta se desnudara, y le permitiera practicarle diferentes tocamientos en la zona genital. Al día siguiente a este incidente, el procesado habría pedido a la joven que le masturbara, “cediendo finalmente esta en su oposición”.

En la vista la víctima testificó por videoconferencia interna para no exponerse a la vista de su presunto agresor, al que durante toda la declaración se refirió como su padre.

La chica, que ahora tiene 31 años y sigue en tratamiento psicológico, describió el contexto en el que se produjeron estos hechos, después de haber padecido problemas de acoso escolar por parte de un grupo de amigas que la “golpeaban” y “humillaban” lo que le provocaba “crisis de ansiedad”.

Entre sollozos la joven recordó también que después fue víctima de un intento de violación por parte de un vecino, lo que le provocó una situación de “miedo”, aunque nunca llegó a denunciar estos sucesos.

Tras esta tentativa de agresión sexual por parte de un vecino, su padre, del que dijo que solía ponerse violento cuando bebía porque tenía “problemas” con el alcohol, la coaccionó para que accediera a las continuas proposiciones que le hizo “durante meses”, cuando su madre no estaba en el domicilio, con el pretexto de que pretendía quitarle el “miedo al sexo” que padecía porque era “por su bien” y no iba a hacerle “daño”.

Por aquella época, su hermano mayor fue a residir un tiempo con la familia, un hecho que coincidió con el fin del acoso al que le sometía su padre, aunque no se atrevió a denunciar lo sucedido por “miedo” hasta que sus progenitores se separaron y le contó lo ocurrido a su madre.

Esta corroboró la versión de su hija y aclaró que no sospechó lo ocurrido hasta que se lo relató su hija porque pensaba que el procesado le tenía el “cariño” de un padre, aunque recordó que cuando bebía “no razonaba” y se encerraba con la niña en su habitación durante “un montón de tiempo”, a pesar de que la pequeña no quería y ella la escuchaba llorar. y explicó que tuvo que tirar los “juguetes sexuales” que tenían porque su marido insistía a la joven para que los usara.

El procesado rechazó que abusara de su hija e insinuó que la víctima podría haberle denunciado por resentimiento, ya que él se oponía a una relación sentimental que la chica había iniciado con un hombre mucho mayor que ella.

El juicio quedó ayer visto para sentencia. - Efe

Herramientas de Contenido