Borja-Villel: “Un museo como el Reina Sofía debe acumular relatos, no tesoros”

En los próximos cinco años el centro espera añadir a su actividad las residencias de artistas jóvenes

Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

madrid- Un museo debe contar relatos, “no acumular tesoros”, asegura Manuel Borja-Villel, que acaba de renovar por otros cinco años al frente del Reina Sofía, un museo al que “aún le falta” ampliar con obras a partir de los años 80 e incluir la arquitectura.

El Reina Sofía, recuerda, está dedicado al siglo XX y XXI, y “refleja la historia de España”, es “el gran museo del sur, de Latinoamérica y del Mediterráneo;una pinacoteca joven que se inaugura en 1990 y que, “en poco tiempo”, ha logrado el respeto de la crítica y el favor de los visitantes, hasta llegar a los cuatro millones, “además de ser la institución mejor valorada”. “Trabajo por una colección de características propias, atractiva para quienes les interesa su época, pero que necesita completarse porque acababa en los 80”, asegura.

Según explica el director, “un museo no está en el vacío. El valor de las obras es tan alto que no hay ningún museo que pueda adquirir cuadros de Gauguin o Da Vinci, por los que se pagan 300 ó 400 millones. Hay que buscar otra manera. No se trata de acumular tesoros sino de hacer colecciones que cuenten relatos”, afirma. Sobre el Guernica, Borja-Villel insiste en que el Reina Sofía “se hace” a partir de ese cuadro de Picasso y que sacarlo de allí para llevárselo al Prado no era buena idea: “Si alguien quisiera llevarse el cuadro se tendría que llevar la mitad del museo, todo el pabellón dedicado a la República”.

Borja-Villel está muy implicado en la generación de una comunidad de coleccionistas que donen al museo obra que busca, y en ese sentido está orgulloso de que desde que hace cinco años se creó la Fundación Reina Sofía, ya han recibido obra por valor de 4 millones de euros. En la parte más actual, de los 80 a ahora, el museo puede adquirir y pretende hacerlo con sus propios fondos pero en lo que se refiere a las vanguardias históricas, “el museo no tiene recursos y tiene que tratar de que los coleccionistas aporten”, explica.

Otro de sus proyectos para los próximos cinco años, añade, es asumir las residencias de artistas jóvenes que hace ahora el centro Tabacalera y con lo que se consolidaría el Centro de Estudios del Reina Sofía para constituir una suerte de “college” no reglado. - Efe