La piel musical de ‘Nosferatu’

Cine y música se darán la mano hoy en Baluarte con la proyección de ‘Nosferatu’ y la interpretación de la OSN de la partitura que José María Sánchez-Verdú compuso para el filme.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar. Fotografía Oskar Montero - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

La Orquesta Sinfónica de Navarra, con José María Sánchez-Verdú al frente, durante el ensayo de ayer por la mañana.

La Orquesta Sinfónica de Navarra, con José María Sánchez-Verdú al frente, durante el ensayo de ayer por la mañana.

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La Orquesta Sinfónica de Navarra, con José María Sánchez-Verdú al frente, durante el ensayo de ayer por la mañana.
“Mi objetivo era que película y partitura respiraran juntas, sin molestarse”

sinestesia. En este caso, la capacidad de escuchar los colores o de asociar estos a sonidos determinados. Este es uno de los recursos que el compositor José María Sánchez-Verdú empleó para crear la banda sonora de la película Nosferatu (F.W. Murnau, 1922), una Sinfonía del horroren cinco actos que este gaditano residente en Berlín dirigirá hoy en Baluarte con la Orquesta Sinfónica de Navarra, algunas solistas de la Coral de Cámara de Pamplona y el virtuoso acordeonista guipuzcoano Iñaki Alberdi.

En 2002, el Teatro de la Zarzuela y la Orquesta de la Comunidad de Madrid realizaron a Sánchez-Verdú este encargo. Desde entonces, su visión musical de Nosferatu se ha escuchado en todo el mundo -desde Alemania hasta Argentina- en numerosos conciertos de entre los que ha dirigido diez. Once con el de esta tarde en Pamplona, ciudad en la que no había trabajado hasta ahora. Como es habitual en él, esta vez también echó mano de otras disciplinas para componer música, en particular de las artes plásticas. “Murnau quiso ser pintor y eso se nota en la película, en la que hay imágenes directamente inspiradas en cuadros de románticos alemanes”, apunta, y subraya, asimismo, que la copia que se verá hoy en el auditorio pamplonés será la que en 2006 restauró Luciano Berriatua, con los colores que el director imprimió al negativo en los años 20. “La noche tiene azules cobalto, el mar tiene ocres, naranjas, rojos, azules... Es maravilloso. Todo ese apartado plástico fue vital para mí;de hecho, las notas de mi partitura tienen muchas vinculaciones con esos colores”, indica Sánchez-Verdú, que también tuvo muy en cuenta la evolución dramática de los personajes para confeccionar una propuesta musical en la que apenas se perciben ecos de la banda sonora original que en su día creó Hans Erdmann y de la que solo se conservan diez minutos. “Hay dos o tres momentos en las que incluyo sus ecos, como si fuera un palimpsesto, algo que estaba por debajo, pero sin inventar una música al estilo del siglo XIX como han hecho otros autores”. Esta es una partitura “totalmente nueva” que “busca centrarse en la psicología de los personajes”. En ese sentido, aclara que no se trata de que la música describa, “al estilo Hollywood”, sino de que “acompañe a los protagonistas en todo lo que les sucede hasta las muertes de Nosferatu y de Ellen”. La partitura también contempla las escenas de viajes y transiciones del filme de Murnau, una parte “muy difícil de montar y en la que hemos trabajado mucho estos días con la orquesta”.

Sánchez-Verdú insiste en que esta no es una propuesta comercial, y se muestra orgulloso de alguna de las críticas recibidas por esta banda sonora. “Han dicho que a veces no se nota que está, o sea que no molesta y no se quiere imponer a la imagen”. Y es que ese fue uno de sus objetivos, que “fueran unidas casi como la piel, como un guante y una mano;que respiraran juntas sin molestarse, al revés, dando una nueva perspectiva a la propuesta de Murnau y generando también una especie de resonancia musical intemporal”.

en cinco actosSinfonía del horror es el título de esta composición para la primera película que abordó el tema del vampirismo. “La música es una sinfonía en cinco movimientos con reiteraciones, rimas y juegos, y va envejeciendo a medida que envejecen y evolucionan los personajes. No son fragmentos que simplemente se superponen, sino que es muy orgánica, se va transformando y a veces hay ternura, otras veces sorpresa, también humor... y en ocasiones representa exactamente lo que está pasando -cuando una campana, un reloj...- y, por supuesto, el horror”, que en este concierto trasladarán las voces femeninas de la Coral de Cámara, con susurros, combinaciones vocales y otros sonidos. Y hay instrumentos que son la encarnación de los personajes. Así, “Nosferatu es el acordeón, el color negro y el do”. Ellen, por su parte, es el oboe;Hutter, su marido, es el violonchelo solo;el asistente del vampiro es el fagot y los metales simbolizan los poderes de la naturaleza.

José María Sánchez-Verdú es consciente de que su música se ha calificado de intelectual, y no está de acuerdo. No es partidario tanto de entender la música como de reconocerla y anima al público a salir de su zona de confort y aventurarse en otros territorios. “Eso en la sociedad de hoy te lo da el arte actual”, afirma.

de un vistazo

josé maría sánchez-verdú

Compositor y director de orquesta

Concierto y proyección. Hoy, a las 20.00 horas, en Baluarte.

Entradas. 10 euros, 5 con carné joven.

Compositor y director. José María Sánchez-Verdú es el autor de la banda sonora y dirigirá el concierto.

Intérpretes. Orquesta Sinfónica de la Navarra, voces femeninas de la Coral de Cámara de Pamplona y el acordeonista Iñaki Alberdi.

en pocas palabras

sánchez-verdú “Los músicos de la osn se han mostrado muy abiertos a hacer cosas distintas”

El compositor se mostró “muy contento” con el trabajo desarrollado esta semana con los músicos de la OSN, que, “aunque no suelen interpretar música contemporánea, han estado abiertos desde el principio a hacer cosas distintas”.