la carta del día

Nos duelen las mentiras

Por Joseba de Miguel Fonteriz - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Desde que el proyecto Antzara empezó su andadura, sabíamos que no iba a ser un camino fácil.

Por un lado teníamos un trabajo interno brutal. De compaginar, coordinar y convivir entre colectivos que, a priori, no encajan. Ya sea por razones generacionales, de convivencia, de espacios, de hábitos… sabíamos que no iba a ser fácil. Pero aún así todos los colectivos fuimos a una y aquí nos encontramos. Medio año después hemos demostrado que se puede. Aunque cueste, se puede.

Por otro lado, sabíamos que la parte institucional iba a ser otra zancadilla. Nuestro modelo era algo nuevo y a unos les producía respeto mientras que a otros les rechinaba.

Desde Gaztelumendi solo podemos destacar el trabajo del equipo de gobierno ya que, salvando diferencias, han construido un bien para las vecinas del barrio. Con este paso se ha creado un referente para que nuestro modelo inunde todos los barrios de la ciudad. Solo nos queda pedirles que tengan confianza en el proyecto y que tengan paciencia, ya que esto es nuevo para todas. Tenemos derecho a equivocarnos.

A los grupos de la oposición decirles que nos duelen sus mentiras. Y es que mienten cuando dicen que Antzara es de un@s. Cuando dicen que no todo el mundo puede hacer uso. Cuando aseguran que nadie en el barrio conoce a los gestores ni que nadie sabe a quién acudir para pedir información.

Para no saber nadie nada no es raro ver a gente que entra día sí y día también con el único objetivo de ver el local. A la cantidad de padres, madres, abuelas y abuelos que acuden arrastrados por niños que quieren ver 5 minutitos a los gigantes… La cantidad de jóvenes que utilizan las salas para simplemente no pasar frío en el invierno… charlas, ensayos… Por eso, les invitamos a que bajen un día normal para conocernos.

¿Acaso va a tener más información un niño de 3 años que ustedes? ¿Quizá es que no hay más ciego que el que no quiere ver? Porque les aseguramos que los niños en Mendillorri sí saben qué es Antzara y qué se cuece dentro.

Para que todo el mundo sepa un poquito más, decir que Antzara es un proyecto abierto y todo el mundo puede acudir a sus asambleas semanales de los jueves. Decir que es un proyecto que se sigue construyendo y que se autogestiona solo. Esto quiere decir que las cosas van a salir gracias a quien realmente sienta el proyecto como suyo y colabore con él. Que el edificio no es un regalo, es un derecho, y que no pedimos que nadie nos regale nada. Nosotras mismas nos sacamos las castañas del fuego. Y cuando digo nosotras me refiero a las vecinas que nos partimos la vida para que esto salga adelante y a las personas que quieran unirse en un futuro para que el trabajo sea más repartido.

Las puertas están siempre abiertas, pero también hay que entrar con la mente abierta y dispuesto a convivir con ideas que no tienen que ser afines a las tuyas. El que no viene es porque no puede o porque no quiere, no porque no se le deje.

Eso es Antzara.

Para terminar solo pedimos que nos dejen trabajar, que es lo único que queremos. Trabajar para construir un barrio mejor y una ciudad mejor.

Mientras tanto, nosotras seguiremos dando vueltas por Antzara.

Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Mendillorri Gaztelumendi / Mendillorriko Erraldoi eta Kilikien Konpartsa