Ikusi makusi

Un pueblo mestizo con alas

Por Alicia Ezker - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Aunque suene a serie televisiva, la fusión entre el mundo gitano, el flamenco y la cultura vasca no es nueva. De hecho ha sido recogida en numerosos trabajos de investigación, documentales, vídeos y libros. El último episodio que ha arrasado en un mundo tan complejo como la televisión ha sido la participación en el programa de Tele 5 Got Talentde Sonakay, el grupo donostiarra que fusiona flamenco con canciones en euskera. Su interpretación de Txoria Txori,el poema de Joxean Artze musicado por Mikel Laboa, descolocó al jurado del talent-show de la cadena. Lo que sorprendió a Risto Mejide, Edurne, Eva Hache y Jorge Javier Vázquez no fue el fondo del tema (uno de los himnos a la libertad y el amor más bellos jamás escritos, cantados y soñados), sino la forma en que Yoni y su quinteto se presentaron en el plató diciendo que se sentían “orgullosos de ser gitanos y vascos” diciendo la verdad, que habían crecido estudiando en la ikastola en Donostia con las canciones de Mikel Laboa o Benito Lertxundi, autores por los que se arrancaban con la guitarra lo mismo que por Camarón o Paco de Lucía. Mezcla. Fusión. Admiración. Respeto, Música. Poesía. Baile. Maestros. Tolerancia. Meztizaje. Cuánta falta nos hace... Que las fronteras las pongan otros, nunca nosotros mismos, y que la música las rompa. Porque hay tantos prejuicios por tierras madrileñas que a veces no pueden -otras no quieren- entender estos hermosos fenómenos y ejemplos de auténtica unión entre norte y sur. Y tenemos casos aún más cerca. Josetxo Goia-Aribe, euskaldun y compositor, ha tenido el acierto de rescatar la figura de José Antimasberes Echeverría, el último gitano nómada de Navarra. El artista de las castañuelas que deslumbraba también en aquellos platós a pie de calle, frontón o plaza de media Navarra con su enérgico y sentido baile, aunque tuvo gran gran relación con Urroz Villa. Un día desapareció misteriosamente para siempre, pero su espíritu libre se ha convertido en inmortal con esta obra de Jito Alai, por otra parte,una bonita pareja de palabras:gitano alegreen euskera. Tan sugerente como el subtítulo del trabajo: la tierra baila.Porque un pueblo que canta y baila nunca muere. Desde el zortziko al flamenco. Somos gente mestiza orgullosa del pasado y que mira al futuro. Soñamos con volar. Nos gusta el norte y el sur. No sobra nadie. Juntos y juntas sumamos mucho.