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El secretario de Ultzama: "No se puede estar viendo todas las actuaciones que hace un alcalde"

Alfonso Araujo Guardamino mantiene que el proceso de concesión de la planta de biometanización "se ajustó a la legalidad"

El representante de Levenger dice que las facturas eran "reales" y que la planta era "viable"

EP - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 10:42h

Patxi Pérez Arregui, exalcalde de Ultzama, durante su comparecencia en la comisión.

Patxi Pérez Arregui, exalcalde de Ultzama, durante su comparecencia en la comisión. (Javier Bergasa)

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Patxi Pérez Arregui, exalcalde de Ultzama, durante su comparecencia en la comisión.

PAMPLONA. El secretario del Ayuntamiento de Ultzama desde 2008, Alfonso Araujo Guardamino, ha afirmado que el proceso de concesión de la planta de biometanización de Ultzama "por supuesto que se ajustó a la legalidad" y ha asegurado que "se respetaron" los principios previstos en estos procedimientos, como los de transparencia o no discriminación.

Del mismo modo, ha considerado que en la adjudicación de la obra "se hicieron las cosas bien, había una mesa de contratación, se hizo una valoración y tomó el acuerdo toda la mesa". "Entiendo que se hicieron bien las cosas en lo que es la adjudicación de la obra", ha manifestado durante su comparecencia en la comisión de investigación de la planta de biometanización de Ultzama en el Parlamento de Navarra.

Además, el secretario del Ayuntamiento ha afirmado que es "totalmente incierto" que el proyecto de la planta no estuviera físicamente en el Ayuntamiento para que las empresas interesadas lo pudieran consultar y ha asegurado que conserva la factura de la copistería en la que se imprimió el proyecto. "La contratación pública se hace de manera normal. En el año 2008 todas las constructoras saben que tienen el proyecto en el ayuntamiento", ha asegurado.

Alfonso Araujo ha señalado que una de las funciones de los secretarios es el asesoramiento legal preceptivo, que "consiste en que cuando se nos pregunta cómo hay que hacer las cosas, hacemos un informe donde ponemos todos los pasos que hay que dar".

No obstante, ha precisado que "el control de legalidad existe en tanto en cuanto se nos diga que informemos". "Un secretario no puede informar si no se nos pregunta, un secretario no puede informar a toro pasado. La función no es ser policía, ni árbitro, ni detective. Cuando se le plantean las cosas, el secretario da su opinión, pero hay muchas cosas de las que no se entera. Al tema de la planta le dediqué lo que le podía dedicar habida cuenta de que tenía mil temas más. Hay cosas de las que no me acuerdo haber informado. Un secretario no puede estar viendo todas las actuaciones que está haciendo un alcalde", ha asegurado.

También ha abordado durante su comparecencia el proceso por el que el Ayuntamiento decidió municipalizar y ha explicado que el Consistorio "ve que hay un problema por la gestión de purines y trata de poner una solución porque considera que puede intervenir positivamente". "Fue una municipalización en régimen de no monopolio", ha matizado, para señalar que cualquier empresa podía poner en marcha otra planta similar en el valle.

Sobre el informe que él mismo realizó y en el que concluyó que existía viabilidad legal para esta municipalización, el secretario ha señalado que "cuando los juristas hacemos un informe jurídico, es como una especie de foto fija, tú tienes una información, unos supuestos de hechos, y en ese momento haces un razonamiento y llegas a una conclusión". "El problema es que las circunstancias cambias y hay información que se desconoce. Yo ratifico el informe. Si razono que hacía falta municipalizarlo, considero que procedía", ha indicado.

Sobre la intervención de la planta por parte del Ayuntamiento, ha afirmado que "el secuestro -intervención- fue una solución que hubo que tomar porque no había garantía de que la concesionaria continuara prestando el servicio como tenía que prestarlo". "Entiendo que sí fue necesario", ha señalado.

Del mismo modo, ha explicado la decisión del Ayuntamiento de finalizar esta intervención, porque "el estado en que había dejado la planta la concesionaria era muy malo y para que fuera rentable hacían falta unas inversiones muy importantes". "Si había dado unas pérdidas de más de 60.000 euros, la corporación municipal razonó que procedía finalizar el secuestro -la intervención-", ha apuntado.

Alfonso Araujo también se ha referido al informe que elaboró la Cámara de Comptos sobre la planta de biometanización y ha explicado que el órgano fiscalizador le entregó en febrero del año pasado un borrador de su informe. "Estuve con ellos hablando un día y bastantes cosas cambiaron. Y más tenían que haber cambiado", ha asegurado.

Por otro lado, ha asegurado que "no hubo ninguna promesa por parte del Gobierno" de que el Ayuntamiento de Ultzama no tendría que devolver las subvenciones que recibió por este proyecto.

Preguntado por EH Bildu sobre si el Ayuntamiento dio cobertura jurídica a la adjudicación de los proyectos después de que fueran realizados, Araujo ha señalado que "en un momento dado hay una factura que pagar y hay un planteamiento complicado". "Esa factura tiene que tener un soporte y había unas ofertas de 2007 y de alguna manera se dice que se hace un soporte y con ese soporte se paga la factura. Es evidente que eso estaba ya contratado. Es una solución extemporánea que se tenía que haber hecho en su momento y que se hizo unos meses después para justificar el pago de una factura. Lo que se hace es justificar el pago de una factura. Lo que está hecho, hecho está. No se trataba de legalizar nada", ha afirmado.