Un armario en lo Viejo

Eneko Campos, Asier Huarte e Ireltxo Rus ponen en marcha un servicio de guardarropa, consigna y carga de móviles
Abren sus puertas en la calle San Nicolás de jueves a sábado, de 19.30 a 05.00 horas

Laura Garde | Unai Beroiz - Viernes, 16 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Eneko Campos y Asier Huarte, en El guardarropa de lo Viejo, que abrió sus puertas el viernes pasado.

Eneko Campos y Asier Huarte, en El guardarropa de lo Viejo, que abrió sus puertas el viernes pasado. (UNAI BEROIZ)

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Eneko Campos y Asier Huarte, en El guardarropa de lo Viejo, que abrió sus puertas el viernes pasado.

pamplona- Convertir lo hipotético en real y comprobar si lo que ha pasado por la mente de muchos podía fructiferar como negocio. Este ha sido el reto de Eneko Campos, Asier Huarte e Ireltxo Rus desde hace cuatro meses: han invertido todo su tiempo libre en convertir el número 31 de la calle San Nicolás en El guardarropa de lo Viejo.

Los tres amigos, de 27 y 28 años, tenían la inquietud de hacer “algo diferente”. Eneko trabaja en un negocio familiar;Asier, en el centro Ilundáin;e Ireltxo, en una cadena de supermercados. “De bares el abrigo molesta. Muchos acaban con él en el brazo porque los percheros están llenos”, argumenta Eneko. Además, habían escuchado e incluso vivido los robos que se producen en algunos locales hosteleros. Por ello, se pusieron manos a la obra con el objetivo de poder custodiar, de jueves a sábado y de 19.30 a 05.00 horas, las pertenencias de aquellos que se encuentren en Pamplona.

Pese a que al principio pensaron en un guardarropa “corriente”, como el existente en las discotecas, decidieron ampliar las opciones y ofrecer también un servicio de consigna: “Nos gustaría ser también un punto interesante para peregrinos, por ejemplo. Podrían pasar el día y ver la ciudad sin llevar el equipaje encima”, explica el propietario de este negocio pionero en la capital navarra.

Eneko, Asier e Ireltxo, tras visitar varios posibles locales, escogieron San Nicolás por ser una calle estratégica referente en bares: “Creíamos que podía ser una de las ubicaciones con más demanda. Es un buen lugar para que la gente salga y disfrute sin la incomodidad de ir cargando con sus cosas y encima tener que estar vigilándolas”.

De la misma manera, El guardarropa de lo Viejo permite cargar el móvil:“Todos nos hemos quedado alguna vez sin batería en la calle. Hay cargadores externos, pero no todos llevan uno”, ilustra Campos.

Los responsables se han implicado incluso en la mano de obra para adecentar el pequeño local, conformado por un pasillo y la sala que hace la función de ropero y consigna. Su proceso de transformación lo llevaron en secreto hasta unos días antes de abrir, y remontándose al momento en el que decidieron dar el paso, aseguran que no hubiesen creído poder llegar hasta el final: “Los pasos burocráticos han sido muy largos. Nos costó bastante conseguir la licencia de apertura. Hasta la inauguración hemos contado con muchos impedimentos. Además, no teníamos referencias, es algo totalmente nuevo”. El establecimiento está atendido por los tres jóvenes con el fin de tener un trato directo con el cliente.

El guardarropa de lo Viejo abrió sus puertas el viernes pasado: “El viernes hubo poco movimiento, pero el sábado dio un giro. En general, estamos contentos con el arranque”, expresa Eneko. De hecho, si sigue así, no descartan abrir otro en otro punto de Pamplona.

hora de emprenderDisfrutar de la experiencia de emprender es lo que quieren hacer ahora Eneko, Asier e Ireltxo. Materializando su idea buscaban un experimento que les llenase. “Asier y yo trabajamos en otro proyecto con gente joven. En el sistema educativo actual no nos enseñan a emprender, y ahora es muy necesario que se hiciese. Creíamos que nos tocaba a nosotros”, esclarece Campos.

El guardarropas de lo Viejo es definido por los tres jóvenes como un servicio útil, sencillo y al alcance de todos;ahora esperan que llegue a Pamplona para quedarse.

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