Beñat Rezusta | Zaguero de Aspe

“Nunca me ha gustado perder”

Beñat Rezusta, actual campeón del Parejas, está en buen momento de juego. Con las semifinales en el bolsillo, el guipuzcoano aspira a mantener la chispa

Una entrevista de Igor G. Vico | Fotografía de Juan Lazkano - Sábado, 17 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Beñat Rezusta.

Beñat Rezusta. (Foto: Juan Lazkano)

Galería Noticia

Beñat Rezusta.

BILBAO- A Beñat Rezusta (Bergara, 1993) la regularidad le está haciendo grande. El pegador zurdo raya a gran nivel en el Parejas después de solventar un comienzo complicado. Dos derrotas consecutivas en la segunda y tercera jornada complicaron el horizonte de la combinación formada por el campeón y Danel Elezkano. Después, le dieron la vuelta. El puntillero encontró el camino, se lo creyó, y el zaguero dio con la clave. Hoy, en el Bizkaia, se medirán a Iñaki Artola e Ibai Zabala.

Alcanza su tercera liguilla de semifinales del Parejas de forma consecutiva. Es para estar contento.

-Sin duda. Desde la primera edición sí que han cambiado cosas, pero me encuentro bien. He tenido la suerte de no haber sufrido lesiones. Ahora mismo, nos quedan un par de jornadas de liguilla de cuartos de final y una semana de descanso para intentar llegar a tope y jugar bien.

En 2015 jugó con Retegi Bi, en 2016 llegó a la final con Martínez de Irujo y el curso pasado ganó la txapela con Irribarria. ¿Cómo ha evolucionado hasta el momento?

-He aprendido bastantes cosas. Al principio, me daban vértigo tantas jornadas y tantos partidos duros. Julen y yo éramos novatos. Era nuestro primer campeonato. Después, con Juan, me alinearon con un campeón con un montón de finales. Tras ese torneo sí que viví un cambio, porque me tocó con Iker, siendo los dos muy jóvenes. Con Danel sucede algo similar. El mayor cambio llegó en el Parejas que disputé con Irribarria.

Esta considerado el zaguero que más diferencias marca en el panorama. ¿Es el triunfo del trabajo?

-Estoy contento en el lugar en el que estoy. Mi posición la decide la empresa o la gente que habla de ello. No le doy demasiada importancia. Lo que sí quiero es estar arriba para disputar partidos de importancia. Ese es mi objetivo. Los campeonatos me hacen siempre mucha ilusión.

Se ha soltado con la derecha.

-Todavía es una asignatura pendiente. Hay días en los que tengo más confianza, pero, en otros, trato de esconderla. Considero que voy aprendiendo, que voy mejorando, pero quizás este no sea el mejor momento para sacarla. Estoy contento porque estoy entrenando bien, le doy bastantes veces y noto la mejoría.

Es un recurso más, ¿no cree?

-Hay veces que no puedes más que darle con la diestra. Para atacar está la zurda, pero tengo ese arma.

“El golpeo con la derecha es una asignatura pendiente, pero estoy contento porque noto bastante mejoría”

Está en las semifinales de forma sólida junto a un gran Danel, pero al inicio del Parejas notaron ciertas dudas. Ha cambiado la película.

-Al principio, el Parejas no tenía muy buena pinta. Ganamos el primer partido y perdimos dos de forma consecutiva. Las sensaciones no eran malas, pero no estábamos bien. Hemos ido hacia arriba. Los resultados ayudan. El primero que ganamos entonces fue contra Bengoetxea VI-Larunbe. Le dimos la vuelta y llegaron los frutos.

Forman una sociedad bien avenida.

-Hemos ido creciendo. Hemos mejorado. Comenzamos con menos confianza y estamos con más chispa.

Siendo pegador, destaca de su juego la regularidad. No levanta el pie del acelerador en las últimas temporadas. Es un seguro de vida.

-Hay días mejores y peores, pero siempre salgo concentrado. Afronto cada partido con ilusión. Nunca me ha gustado perder. Salgo en todos los festivales, de campeonato o de fiesta, a tope.

¿Es un pelotari con hambre?

-Sin duda. Cuando voy a jugar siempre voy a ganar.

Ganar, hasta al parchís, ¿no?

-Si se puede, mucho mejor.

Les queda poco menos de un mes para entrar en la liguilla de semifinales. ¿Cuál es su hoja de ruta?

-En las últimas semanas estamos jugando bien y la intención es mantener ese nivel. Ahora podemos meter más carga de trabajo, porque no existe el miedo de llegar cansado al fin de semana. Seguiré entrenando del mismo modo. Si las cosas salen bien, no hay por qué cambiarlas. La semana de descanso, además, viene bien para dar un poco de reposo a las manos.

Últimas Noticias Multimedia