En fin

Lo conseguiremos entre todas

por javier arizaleta - Sábado, 17 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

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Existe una resistencia en la lengua a incorporar la nominación de la mujer al lenguaje. Una resistencia que camuflada en siglos de tradición en los que se apostó por el género masculino para representar al resto. Ahora se le está intentando dar la vuelta desde varios instancias y hay resistencia: en lugar de apoyarlo se le persigue e incluso hay activistas del machismo que se mofan de ello. No sabemos cómo hubiera sido la lengua hablada desde un punto de vista de la mujer en lugar de generalizar el del hombre. Seguramente cambiaría. Lo cierto es que hoy hay una nueva sensibilidad para incorporar al lenguaje expresiones que se refieran a lo femenino y que también representen a todos. No hace mucho que en Estella-Lizarra hubo un gran equipo de balonmano femenino llamado Itxako -bueno, ha habido varios y en los dos géneros- cuyo entrenador, Ambros Martín, utilizaba con normalidad el “nosotras” para referirse al grupo. Una normalidad que, pasado el tiempo, hay quien cuestiona no se sabe si por inmovilismo, extremismo o pura pereza. Está claro que llegado este momento hay que hacer un esfuerzo por tratar de que la lengua represente tanto a unas como a otras. Es posible que sea necesaria un poco de discriminación positiva y el nosotrasgane un poco de terreno sobre el nosotros. De momento, iniciativas como la aprobación de la ordenanza sobre el lenguaje no sexista por parte del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, es un paso en esta idea que, además, es todo un compromiso. Más allá de que nos identifiquemocon un género u otro, lo importante es conseguir que la lengua por finsea una herramienta para la integración indistinta de géneros. Y a ello hemos de contribuir todas y cada una de nosotras. No pasa nada.

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