Carta a las tinajas

Daniel Ezpeleta - Lunes, 19 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Las tinajas de barro se meten en tu vida como la brisa y te inspiran una ternura de abrazo tibio. Barro, simple barro, acariciado hasta crear de la nada y el agua un seno que conserva vida. Tinaja, humilde tinaja, marrón como la tierra, agujero negro del sol para el vino;agujero blanco para el agua;agujero verde para el aceite. Te hemos olvidado y sustituido por el vidrio y el plástico que no se descompone y llega a los mares del planeta matando los peces grandes y pequeños, muertos con plástico en sus tripas.

Tinaja campesina, cuna de paja, helecho y hierba para hortalizas y frutas;tinaja fresca que transpiras para que los pimientos verdes, las manzanas, las peras y los melones descansen y sobrevivan al tiempo. Tinaja tierna, tu detienes el tiempo, lo dominas, lo manejas, como los dioses. Tinaja parda, que te vistes de esmaltes de colores para las fiestas grandes, esbelta y guapa como tú sola. No nos dejes, porque si te vas nos quedaremos rellenos de conservantes y colorantes de artificio y perderemos el color natural del aire y del sol. Tinaja parda, tripuda o esbelta, déjame que te cante morena parda;del color de la tierra.