El Gobierno y Nasuvinsa dan solución a un edificio que no tenía utilidad en Lekaroz

Lo hacen en colaboración con Aspace, que amplía su oferta de servicios

Lander Santamaría Juan Mari Ondikol - Lunes, 19 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El edificio de Lekaroz abre por fin gracias al convenio entre Aspace y el Gobierno de Navarra.

El edificio de Lekaroz abre por fin gracias al convenio entre Aspace y el Gobierno de Navarra. (JUAN MARI ONDIKOL)

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El edificio de Lekaroz abre por fin gracias al convenio entre Aspace y el Gobierno de Navarra.

elizondo- La vicepresidencia de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra, el Departamento de Educación y la sociedad pública Navarra de Suelo y Vivienda (Nasuvinsa) culminaron el viernes la cesión del que en principio iba a ser Centro de Inmersión Lingüística (CIL) de Lekaroz y solucionaron con éxito una cuestión heredada que se había convertido en un problema. Con ayuda de Aspace Navarra, la asociación de ayuda a la parálisis cerebral, consiguieron dar utilidad a un inmueble sin uso alguno y que parecía condenado a su deterioro progresivo. Desde que el 5 de junio de 2012 la entonces consejera Lourdes Goicoechea visitó el Campus Empresarial de Lekaroz, destinado con una inversión de 12 millones de euros a acoger empresas del sector servicios con alto valor añadido, el edificio permanecía vacío y con un destino complicado y por decidir. El Centro de Inmersión Lingüística estaba previsto que fuera la primera dotación en ponerse en marcha (“el último trimestre de 2012”, se informó entonces), pero la realidad de la más que improbable viabilidad económica se impuso y el inmueble parecía estar condenado al ostracismo.

La buena sintonía entre Aspace (que ya presta servicios similares en el cercano Albergue Valle de Baztan) y el Gobierno de Navarra ha hecho posible dar utilidad al centro, que se convierte en espacio multidisciplinar que se repartirá en tres sectores: el albergue que acogerá a cualquier persona interesada, centro de referencia de la parálisis cerebral y alteraciones afines, y el centro de formación para varias actividades. El albergue se extiende sobre 2.536 metros cuadrados dotados de cocina industrial, comedor, 48 habitaciones dobles, cuatro aulas de usos múltiples, dos salones con chimenea, y un amplio porche con posibilidad de esparcimiento y ocio en pleno contacto con la naturaleza.

Así, no resultó nada extraño que Miguel Laparra y María Solana, titulares de Derechos Sociales y Educación, y el gerente de Nasuvinsa, José Mari Ayerdi, se mostrarán particularmente satisfechos en los actos de inauguración y apertura. Y supone también para el Valle de Baztan y su entorno una nueva e interesante oportunidad en materia de oferta laboral.