Mesa de Redacción

Hay quien no se está enterando

Por Joseba Santamaria - Martes, 20 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Quedan, al menos en teoría, casi dos años para las elecciones generales, y la Moncloa sigue aclarando que Rajoy agotará ese periodo. El PP, como organización, no parece tenerlo tan claro. Lo cierto es que las encuestas muestran una imagen de agotamiento del proyecto de Rajoy y, más aún, de su Gobierno. La ofensiva de Ciudadanos contra el PP recuperando las señas de identidad del viejo discurso del nacionalismo español más intransigente y cuartelario que ya utilizara Aznar y con un sorprendente unánime apoyo de los grandes medios de comunicación de Madrid ha desatado los nervios y las tensiones en la política española. No sólo en el PP, sino también en el PSOE, al que han dejado de lado como sujeto político necesario, y en Podemos al que, al margen de sus evidentes deficiencias internas de organización y discurso, le sacuden leña sin parar unos y otros. La inacción del actual Gobierno del PP está pasando factura política a Rajoy. La situación que muestran las encuestas ofrece un panorama sin ventajas claras ni ganadores definidos. Una nueva pugna electoral se antoja, si no cambia el contexto social y político general, un ejercicio democrático de desencanto para los electores que únicamente azuzará las tensiones territoriales, la ruptura de consensos históricos y la desvertebración del Estado. Es por ahí por donde se cuelan propuestas populistas como la de Rivera y Ciudadanos. Al PP le preocupa Ciudadanos, pero al Estado le debiera preocupar las consecuencias del discurso de Ciudadanos para el Estado. Catalunya debiera servir de aviso antes que de acicate para profundizar en un camino que sólo generará inestabilidad, crisis y conflictos. Será un remedio peor que la enfermedad actual. Un remedio que debiera preocupar y creo que preocupa a Navarra, al menos a los partidos que sostienen al Gobierno de Barkos, aunque UPN, PP y PSN sigan deambulando en lo mismo de siempre (euskera, ikurriña y temas así), sin darse cuenta de que lo que viene les puede perjudicar -es su espacio de competencia electoral-, en mayor medida que a la actual mayoría política y social de Navarra. Pensar que Navarra es un terreno donde Ciudadanos no tiene posibilidades por su discurso antiforal es un error. Pero dos años son muchos, incluso para Ciudadanos.