Placa de recuerdo a los 308 fusilados en Iruña tras el 36

El Ayuntamiento permitirá que en el panteón civil se depositen los restos hallados en todas las fosas comunes, estén identificados o no

Kepa García - Martes, 20 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Inhumación de los restos de 12 personas halladas en Urzante y Añézcar.

Inhumación de los restos de 12 personas halladas en Urzante y Añézcar. (Foto: Patxi Cascante)

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Inhumación de los restos de 12 personas halladas en Urzante y Añézcar.

pamplona - El Ayuntamiento colocará una placa en el panteón municipal donde reposan los restos de fusilados en la Guerra Civil, en la que se detallarán los nombres de los 308 asesinados por la represión franquista en Pamplona. Además, se va a cambiar el convenio vigente para permitir que a dicho panteón puedan ser trasladados todos los restos humanos que se recuperen de las fosas comunes que siguen apareciendo.

Hasta ahora, las condiciones del convenio suscrito por el Ayuntamiento y el Gobierno foral determinaban que en el panteón civil del cementerio de Pamplona solo podían ser depositados restos humanos procedentes de exhumaciones localizadas en Navarra y que no hubieran podido ser identificados ni reclamados por sus familiares.

Según expuso ayer el concejal Aritz Romeo, el Ayuntamiento lleva meses trabajando para flexibilizar esas normas de tal formar que se posibilite, si las familias así lo reclaman, que los restos de todos los represaliados, al margen de que estén identificados o no, puedan reposar en ese espacio común. También se permitirá a familiares de navarros que fueron fusilados fuera de Navarra que sus restos sean trasladados a ese mismo lugar.

El asunto fue tratado ayer en la comisión de Presidencia tras una iniciativa del PSN en nombre de la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra. La declaración fue aprobada por unanimidad.

El acuerdo establece que se colocará una placa en el panteón con los nombres de las 308 personas asesinados tras el golpe de estado franquista. La instalación, según informó el Ayuntamiento, tiene un coste de cerca de 16.000 euros.

En el turno de intervenciones, la portavoz socialista, Maite Esporrín, recordó que la iniciativa parte de los familiares de fusilados y que se trata de un reconocimiento a las personas asesinadas que durante muchos años fueron ignoradas por la dictadura.

hoy a la junta de gobiernoRomeo adelantó que el expediente para cambiar el convenio está listo -el asunto será tratado hoy por la Junta de Gobierno Local- y que se podrán llevar a cabo nuevos enterramientos en el panteón si las familias así lo reclaman.

Iñaki Cabasés (Geroa Bai) tuvo un recuerdo a las familias que sufrieron durante la dictadura la marginación por haber estado en el lado de los perdedores y destacó la importancia de este tipo de gestos para la reparación de las víctimas.

Por parte de Aranzadi intervino Laura Berro, que se mostró a favor de la iniciativa y puso en valor el trabajo que los técnicos del área de Ecología Urbana y de Alcaldía han llevado a cabo para ampliar las condiciones previstas en las exhumaciones en el panteón municipal.

Más escueto que en otras intervenciones, Enrique Maya destacó la unanimidad que obtuvo la iniciativa y señaló que los cambios en el convenio se tienen que referir a las identificaciones (hasta ahora solo podían ser depositados en el panteón los que no estaban identificados) y a la ubicación de las fosas comunes donde se encontraron (solo las que están en Navarra).

Según el convenio firmado a finales de 2014, el Gobierno de Navarra ponía a disposición del Ayuntamiento de Pamplona los restos humanos procedentes de las exhumaciones de fosas comunes que no hayan podido ser identificados ni reclamados por sus familiares. Asimismo, facilitaba junto con los restos toda la información relevante sobre ellos, es decir, las características del lugar de donde proceden, los datos científicos y las circunstancias conocidas de su muerte.

Con este acuerdo y la inauguración del panteón civil, se daba cumplimiento a una de las acciones previstas en la Ley Foral 33/2013 de reconocimiento y reparación moral de los ciudadanos asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936. (Ley Navarra de Memoria Histórica).

El panteón del cementerio de Pamplona tiene espacio para acoger a restos de 60 personas. Los primeros fueron de 10 fusilados encontrados en Añézcar, Oteiza de Berrioplano, Ripa y Antxoritz (aquí aparecieron restos de seis personas sin identificar). Posteriormente fueron traslados otros doce cuerpos que fueron exhumados en fosas ubicadas en Urzante y Añézcar.