Silbidos

Dos creencias infundadas

Por Manuel Osorio - Miércoles, 21 de Febrero de 2018 - Actualizado a las 06:02h

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te invito, estimado lector, a contestar a estas dos preguntas:

Si un jugador o un portero, mientras disputa el balón, grita fuertemente la palabra “mía”. ¿Está cometiendo una infracción?

Estando dentro de su área de meta -área pequeña- el portero y un delantero adversario saltan a disputar el balón y el delantero toca el cuerpo del portero. ¿Debe sancionarse falta?

Es posible que en una o en las dos preguntas sientas la tentación de contestar de manera afirmativa porque se trata de temas que a menudo generan confusión, sin embargo, aún con algunos matices, en ambos casos la respuesta debe ser no. Intentaré aclararlos.

En el primer caso, hay que afirmar que no existen palabras prohibidas en nuestro juego, más allá de los insultos por supuesto, lo que sí tipifican las Reglas de Juego como conducta antideportiva es “distraer de forma verbal a un adversario”, por lo que si un jugador intenta engañar, con cualquier frase, a un jugador del equipo contrario para que le deje el balón será castigado con amonestación y tiro libre indirecto. Por el contrario, si un portero grita “¡mía!” o “¡voy! para advertir que va a despejar el balón no estará cometiendo infracción alguna.

En el segundo caso, conviene saber que el portero no disfruta de ningún derecho especial dentro del área de meta, por tanto cualquier jugador puede disputarle el balón utilizando lealmente el contacto físico, eso sí, el árbitro deberá estar muy atento a que no se le empuje o sujete porque si esta infracción se produce sin que sea apreciada puede tener una influencia decisiva sobre el resultado del encuentro.

Estas dos situaciones forman parte de esos bulos que el fútbol ha ido desarrollando, no se sabe muy bien por qué, sin fundamento reglamentario.

Comité Navarro de Árbitros de Fútbol